martes, 15 de septiembre de 2020

3000 IBONES, Día1: Balneario Panticosa - Ref. Migouélou, 35 km y 2.400 m, 2 sept 2020


El vídeo de nuestro primer día

3000 Ibones
Día 1: Balneario de Panticosa - Embalse Bachimaña - Collados Infiernoes/Tebarray - Embalse Respomuso - ibones de Arriel - Refuge d'Arremoulit - Lac d'Artouste - Refuge de Migouélou

2 sept 2020

Distancia: 35 km
Desnivel: 2.400m
Horario: 7 h y media
El track, pinchando aquí
El track estaba en modo ahorro, marcando un punto cada varios minutos, de modo que la distancia y desniveles salen mucho menores que lo real. En las curvas de la cuesta del Fraile, por ejemplo, traza una línea recta... Por eso "estima" sólo 25,5 km de ruta.

Fue un fallo, al poner el Suunto en modo "montañismo" que es un modo ahorro de batería, pues no sabíamos si podríamos cargar el reloj en los tres días de trekking.
Siento la menor exactitud del track.


https://3000ibones.com/


Aquí tenemos una preciosa circular, a realizar en los días que uno disponga en cualquiera de sus variantes: Integral (7 etapas), Quebranta (6 etapas), Sarrio (5 etapas), Marmota (4 etapas) o Sarrio (3 etapas). Consultarlas en la web https://3000ibones.com/

Nosotros hicimos en 3 días la variante Quebranta, que se hace, sin prisas, en 6 días. Pero se puede hacer en 3 días si te mueves un poco rápido, sobrando tiempo para llegar a los refugios.



Esta variante Quebranta acumula 91 km y 6.400 m de desnivel. Aunque en nuestro caso, al no pernoctar en el refugio de Larribet, debemos descontar la ida y vuelta al refugio, quedando finalmente el trekkin en unos 84 km y algo menos de 6.000 m de desnivel.

Los chicos de Gorgol nos descubrieron este trekking el año pasado, pero por fechas no pude realizarlo y me quedé con la idea de hacerlo este año.
Esta variante Quebranta de 6 días, acortada a 3 jornadas, pintaba muy bien. Justo antes de nosotros, Blanca y Enrique la completaron de la misma forma, aunque con una meteo casi invernal en su 1º día del 30 de agosto, con nieve a 2.600m.

Nosotros tuvimos mucha suerte con la meteo, al tener sol los tres días y buenas temperaturas, una delicia.

El grupo inicial:
En el grupo inicial estábamos Adrián, Esteban, Yaiza (campeona de Aragón junior de ascenso) y yo. Pero por motivos varios, hubo bajas de última hora (Yaiza y Esteban) y nos tuvimos que reinventar. Con pocos días de antelación, le comenté a Josetxo la ruta y los días, sabiendo que tenía esos días libres y, en menos de 24 horas, me contestó afirmativamente. Qué bien!
En Gorgol, tanto César como Maite cambiaron los nombres de las reservas para las dos noches sin problemas (Yaiza pasó a ser Josetxo) y, respecto a Esteban, le devolvieron el importe del trekking. La verdad es que en 3000ibones se portaron de maravilla en todas las situaciones.

El grupo final: Adrián, Josetxo y yo
Sabía que tanto Adrián como Josetxo eran dos máquinas que andarían a buen ritmo sin problemas los tres días. Y vaya que si lo hicieron... Me llevaron con el gancho la mitad del trekking! Basta mirar las imágenes de los vídeos para ver la cadencia de pasos de Josetxo, que parece que llevara las pilas de conejito de Duracell. Dios mío, qué ritmo.



Día 1: Salida de Casa de Piedra Balneario de Panticosa, 2 sept 2020

Quedamos a las 7 AM en Casa de Piedra, donde nos tomamos un café y terminamos de preparar todo el material antes de salir. Antes, en Biescas, había desayunado una tortilla de 2 huevos y luego me había tomado un plátano de camino al Balneario. 

Salimos algo después de las 7:20 AM, por la GR-11 que sube a Bachimaña, con ambiente fresco, ideal.
Ya desde el comienzo vi que Adrián y Josetxo me iban a llevar con el gancho... Iban tan rápidos que no pude sacar la cámara para grabar hasta el llano herboso de la cota 1.850m, a los 16 min de la salida.
Pasábamos por el Ref de Bachimaña a los 47 min de la salida, todavía en sombra y con un fresco muy agradable. Llegando al desagüe de los ibones azules ya nos empezó a dar el sol y aprovechamos para quedarnos en manga corta. El tramo del Ibón Azul superior, con vistas ya hacia los Infiernos, era precioso. Justo me iba para hacer fotos e ir grabando algo, porque antes de las 2 horas ya estábamos en el Collado de los Infiernos y 6 min después en el Collado de Tebarray, el punto más alto del trekking con 2.770 metros.

Desde allí, nos dejamos caer trotando hacia el Ibón de Llena Cantal. Se atraviesan varios torrentes donde coger agua. De hecho, en todo el trekking no llevé prácticamente nada de agua. Simplemente llevaba un vasito plegable e iba bebiendo de los arroyos. El agua es lo que más pesa de todo el material. Así que, íbamos hidratándonos, pero nunca porteábamos agua. La temperatura nunca fue tan calurosa como para tener que llevar agua. Era ilógico llevar la chaqueta impermeable más ligera de Trango (176 g) si luego iba a portear medio kilo de agua en cada bidón de 500 cc. Ir ligero es una maravilla para moverse con rapidez subiendo y, luego, con seguridad bajando.
Aun así, este año de COVID no se podía ir del todo ligero, pues en los refugios hay que llevar saco, almohada y chanclas. Pero bueno, al final conseguimos un equipaje que no pesara demasiado.

Bajando hacia Respomuso, en lugar de ir por la GR-11 al refugio (que da más rodeo y tiene varios subes y bajas) tomamos la senda que sale a la izquierda (al NW) en la cota 2.300m y que solemos coger cuando queremos volver a Sallent por el collado de Musales. La senda es bastante horizontal y finalmente nos llevaría finalmente al Embalse de Respomuso (2.100m) al que llegaríamos a las 3 horas de haber salido del Balneario. Llevábamos un horario más rápido de lo que habíamos estimado, así que las sensaciones eran muy buenas.

En el dibujo está equivocado el tramo que pasa por el Refugio de Respomuso (lo dibujé antes del trekking)
Pues acortamos por la izquierda, cruzando luego la presa

Tras cruzar por encima de la Presa del Embalse de Respomuso, tomamos la senda horizontal que se eleva en a cara sur de las Frondiellas, cartel indicador Ibones de Arriel. Es un tramo suave, con algunos repechos pero horizontal en su mayor parte. Va rodeando la sur de las Frondiellas para doblar finalmente a la derecha y desembocar en los Ibones de Arriel.

Pasamos por el Ibón Inferior de Arriel a las 3 h y 42 min de la salida. De ahí subimos al Ibón Superior de Arriel (allí nos despistamos un trozo, siguiendo la senda que sube a la Gran Diagonal del Balaitus) y luego reculamos para coger la orilla izda del Ibón de Arriel Alto. Se debe recorrer toda la orilla izquierda hacia el norte, antes de desviarnos arriba a la izquierda a las rampas que nos llevarán al Col d'Arremoulit (2.450m), a las 4 h 25 min de la salida. Las últimas rampas al collado son duras y hay que bajar un poco el ritmo. allí conocemos a otros trekkers que también irán a dormir a Migouélou esa tarde. Desde el collado de Arremoulit hay unas vistas muy buenas hacia el Balaitus y su vía de la Gran Diagonal. Allí me tomé los únicos dos plátanos que llevaba, aligerando peso.

Desde el col d'Arremoulit viene una bajada algo incómoda, con mucho bloque y poca senda, hasta el Refugio de Arremoulit (2.280m), 4 h 47 min. Seguimos hacia el Lago de Artouste. Tras un pequeño repecho viene una larga bajada con muchas zetas hasta el Lac d'Artouste (1.997 m), que rodearemos por su izquierda, por buena senda, hasta alcanzar la presa en la lado norte. Llevábamos 5 horas y media de ruta y sabíamos que nos quedaban las 2 horas más duras de la etapa, la subida al col d'Artouste y bajada posterior al Refugio de Migouélou.



Tras cruzar la presa del lago de Artouste, comemos algo (unos orejones), desplegamos de nuevo los bastones y para arriba, con paciencia, con el sol de la tarde, mientras oímos continuamente los sonidos del Tren de Artouste, a lo lejos. La senda traza una larga travesía a media ladera, al norte, con repechos y zonas horizontales, para doblar la esquina y entrar por fin en el valle de los Lagos de Carnau (2.200m). Desde allí queda una larga diagonal ascendente, a media ladera, que nos llevaría al Col d'Artouste (2.455m) . Las últimas rampas al collado las hacemos a un ritmo más pausado, pues vamos acumulando el cansancio del día. Llevábamos 6 h y 45 min de ruta. Allí paramos un rato para descansar y disfrutar de las vistas.

La vista del enorme lago de Migouélou que uno ve al asomarse al Col d'Artouste es una de las más espectaculares y sorprendentes del trekking, especialmente si es tu primera vez llegando a este collado. Ya sólo nos quedaban los 40 min de descenso al Refugio de Migouélou, por una senda que en su parte final tiene bastante roca e irregularidades pero que se hace bien caminando sin prisas.
Por fin, tras 7 horas y media, llegamos al Refugio de Migouélou (2.280m), al pie de un precioso lago del que disfrutar durante las horas al sol que nos quedaban esa tarde, con la compañía de unas merecidas cervezas.

Pensábamos tardar alrededor de 9 horas, pero estos galgos llamados Adrián y Josetxo llevan otra marcha. Menudos máquinas. Nos quedaba una bella tarde para disfrutar al sol de ese bello lugar, charlar, leer, reír y mirar en el mapa la etapa del día siguiente.

Además de la "merienda" que nos tomamos al llegar, luego dimos cuenta de la deliciosa cena que nos ofreció la guarda (habríamos repetido...). En esta era COVID todo estaba separado, los colgadores de las mochilas, las plazas para dormir, etc.
Migouélou es un refugio sencillo, con un baño único con un lavabo y un váter (a compartir por todos, aunque éramos pocos, menos de 14 personas). No hay enchufes para cargar móviles, baterías, etc. Esto lo haremos en el Chalet del Clot, un verdadero hotel de 5 estrellas en Pont d'Espagne.

Este sencillo refugio de Migouélou tiene un encanto especial, allí suspendido en la altura, lejos de todo, con tanta quietud y soledad. Un lugar precioso... Para desconectar.

A las 10 PM ya estábamos durmiendo. Nos vendrán bien esas horas de sueño reparador. El desayuno en Migouélou es a las 7 AM, así que tendríamos tiempo de sobras para dormir a gusto. Aquí el saco es necesario (se pasaría frío con un simple saco-sábana), pues la altura hace que refresque por la noche.

A descansar, señores. Preciosa y variada esta primera etapa. Dormiremos recordando sus paisajes... Buenas noches.

Continuará...

Jorge García-Dihinx Villanova


Dejo aquí algunas fotos del esta primer etapa del trekking de los 3000 ibones

 Tras pasar por el Ibón Azul superior, camino del Collado de Infiernos


 Sobre el Ibón de Tebarray, precioso sin nieve


 En el collado de Tebarray, con vistas a los Infiernos


 Collado de Tebarray, con el gran angular


 Trotando hacia Respomuso


 Pasando junto al Ibón de Llena Cantal


Embalse de Respomuso 


Pasando por el Ibón de Arriel Bajo 


 Llegando al Col d'Arremoulit, con vistas al Balaitus y su Gran Diagonal


Lac d'Arremoulit, con la cara norte del Gran Arriel 


 Bajando al Lac d'Artouste


Subiendo al Col d'Artouste
Detrás, las vías del trenecito de Artouste 


Última subida del día, al Col d'Artouste, la más dura de todas
A la altura de los lagos de Carnau 


Por fin en el Col d'Artouste!!
Bieeen!
Vistas preciosas hacia el lago de Migouélou 


 Bajando hacia el lago de Migouélou 


 Precioso y remoto lugar


Llegando al refugio 


Un lugar de ensueño, sin gente alrededor


 En esta ocasión no pude llevar mochila ligera "de correr" al tener que meter el saco obligatorio, chaqueta de plumas, chanclas, mudas, ropa de repuesto, aseo, etc.
Así que recurrí a la Impulse de 20 litros de esquí de montaña


 Tarde al sol en el lago de Migouélou 


Dejando secar el sudor de las dos camisetas que llevaría para los tres días
#trangoworld
#theadventureiswhereyouare


Próxima etapa: Refuge de Migouélou - Chalet del Clot (Pont d'Espagne)

Continuará...

miércoles, 9 de septiembre de 2020

COVID-19: SUPLEMENTAR CON VITAMINA D PRÁCTICAMENTE EVITA EL INGRESO EN UCI. PRIMER ESTUDIO CLÍNICO ALEATORIZADO (Hospital Reina Sofía, Córdoba)



COVID-19: Suplementar con Vitamina D prácticamente evita el ingreso en UCI.
Primer estudio clínico controlado aleatorizado
Hospital Reina Sofía, Córdoba

Tiempo de lectura 12 min



Hace unos días se ha publicado el primer ensayo clínico controlado aleatorizado con suplementos de vitamina D en pacientes con COVID-19 y ha sido precisamente un estudio español llevado a cabo en el Hospital Reina Sofía de Córdoba.



Los resultados han sido espectaculares:
La vitamina D prácticamente elimina las probabilidades de ingreso en UCI.

El ensayo clínico ha incluido a 76 pacientes con neumonía por COVID-19. Es un estudio realizado en los primeros meses de la pandemia, pues utilizaban los protocolos estándar iniciales, tratando a los pacientes con hidroxicloroquina y azitromicina y, cuando era necesario, un antibiótico de amplio espectro.


Los pacientes fueron asignados al azar para recibir o no vitamina D en una proporción de 2: 1. Es decir, que de los 76 pacientes estudiados, 50 estuvieron en el grupo de vitamina D y 26 pacientes en el grupo de control (sin vitamina D como tratamiento extra al estándar de hidroxicloroquina + azitromicina)
La vitamina D se proporcionó como calcifediol oral, también conocido como calcidiol, 25 -OH-D o 25-hidroxivitamina D. Habitualmente los suplementos de vitamina D dispensados en farmacia son en forma de colecalciferol o vitamina D3, el mismo metabolito que sintetizamos en la pies a través de la exposición a los rayos UVA-B del sol cuando éste está alto en el horizonte (en nuestra latitud, sólo posible entre marzo y septiembre en las horas centrales, del día, cuando nuestra sombra no sea más larga que nuestra altura).

El calcifediol o 25-OH-D es el resultado de la primera hidroxilación, en el hígado, que tiene el colecalciferol y es el metabolito circulante que medimos en la sangre cuando nos hacemos un análisis. El que estos paciente tomaran este metabolito hizo que el efecto de la vitamina D fuera más rápido que cuando tomamos la clásica vitamina D3 y es un metabolito que utilizan los nefrólogos para pacientes con problemas de paratiroides.

Esta 25-OH-D es cinco veces más potente que la vitamina D. Mientras que un microgramo (mcg) de vitamina D es 40 UI, 1 mcg de 25 (OH) D es 200 UI (Unidades Internacionales).

El tratamiento en este ensayo fueron cápsulas de 532 mcg de 25 (OH) D el 1º día del ingreso en el hospital, seguido de 266 mcg los días 3º y 7º, y luego 266 mcg una vez a la semana hasta el alta, el ingreso en UCI o el fallecimiento.

Esto equivale a 106.400 UI de vitamina D el 1ºdía, 53.200 UI los días 3º y 7º y 53.200 UI semanales a partir de entonces.
Si esto se administrara en dosis diarias, sería el equivalente a 30.400 por día durante la primera semana, seguido de una dosis de mantenimiento de 7.600 UI por día.

No se midieron los niveles previos de vitamina D de los pacientes. Sin embargo, viendo estudios previos, se estima que los niveles medios  de vitamina D (25-OH-D) en España durante la época del año en la que se realizó el estudio (tras terminar el invierno) era muy deficiente,  de sólo 16 ng /ml (se considera "suficiencia" niveles superiores a 30 ng/ml, algo más frecuente ahora al final del verano, pero algo muy infrecuente en marzo, cuando azotó la pandemia).
Una sola dosis de 100.000 UI de vitamina D tiende a elevar una 25 (OH) D de 10 ng /mL en el rango de 30 ng  mL. Podríamos estimar que la dosificación de carga de la primera semana llevó el estado de vitamina D de los pacientes al rango de 40 ng /ml al final de la semana, y que la mayor parte de la curación tuvo lugar en el rango superior a los 40 ng /ml, valores que los expertos consideran como óptimos para obtener los beneficios de la vitamina D a nivel de papel inmunomodulador, anti-cáncer, anti enfermedades inmunitarias/reumatológicas, a nivel de hipertensión y enfermedad cardiovascular, etc.


Resultados del estudio?
Eliminación casi por completo del riesgo de ingreso en UCI

Los resultados son absolutamente impresionantes:
La mitad del grupo control (que no recibió suplemento de Vit D), es decir 13 de los 26  pacientes, requirió ingreso en UCI.
Mientras que sólo 1 paciente de los 50 pacientes del grupo de vitamina D (2%) requirió ingreso en la UCI.

Si tienes la COVID-19 e ingresas en un hospital...

¿Querrías que tu riesgo de ingresar en UCI fuera del 50%?
¿O que tu riesgo fuera de sólo el 2%?

Esta es la pregunta que nos deberíamos hacer a raíz de los resultados de este estudio

Expresada como Riesgo Relativo (RR), la vitamina D redujo 25 veces el riesgo de ingreso en la UCI. Dicho de otra manera, eliminó el 96% del riesgo de ingreso en la UCI.
si lo expresamos como una razón de probabilidades ( que es un concepto menos intuitivo pero que se utiliza a menudo en las estadísticas porque proporciona una estimación del efecto del tratamiento que sería constante en todos los escenarios con diferentes niveles de riesgo) la vitamina D redujo las probabilidades de admisión en la UCI en un 98%. Dicho de otra manera, la vitamina D prácticamente eliminó la necesidad de ingresar en la UCI.


El estudio ha sido estadísticamente significativo, con una p < 0.001
Es decir, que estos resultados no se han debido al azar.

Si la p es de 0.1, esto quiere decir que hay un una posibilidad entre 10 de que el resultado del estudio pudiera deberse al azar.
Si la p es de 0.01, querría decir que habría una posibilidad entre 100 de que el resultado del estudio pudiera deberse al azar.
Con una p < 0.001 (como es la que tiene este estudio), existe una posibilidad entre 1.000 de que estos resultados se deban al azar.


No importa cómo lo contemos, el efecto de la vitamina D es demoledor.


Debido a que el estudio es relativamente pequeño, las posibles variables de confusión no se pudieron distribuir perfectamente de manera uniforme entre los dos grupos.
Había más hipertensión en el grupo de control, y hubo un número mayor de pacientes con diabetes en el grupo de control.
Aunque no es estadísticamente significativo, el grupo de vitamina D tenía más personas mayores de 60 años y cinco veces más personas con trasplantes de órganos o que tomaban medicamentos inmunosupresores. Para tener en cuenta todas estas diferencias, éstas fueron ajustadas estadísticamente. Incluso tras ajustar estas diferencias, la vitamina D todavía redujo las probabilidades de ingreso en la UCI en un 97%, con un intervalo de confianza del 95%.


¿La vitamina D también eliminó el riesgo de muerte?

Todos los pacientes del grupo suplementado con vitamina D fueron dados de alta sin complicaciones.
La mitad del grupo de control fue dado de alta sin ingresar en la UCI. Entre la otra mitad, 11 de los 13 fueron finalmente dados de alta y 2 fallecieron.

Aunque, afortunadamente hubo muy pocas muertes para inferir estadísticas, siendo que los pacientes generalmente ingresaban en la UCI antes de morir, y dado que la vitamina D casi eliminó el riesgo de ingreso en la UCI, podemos inferir que en un estudio más grande, con más fallecidos, la vitamina D probablemente eliminaría o casi eliminaría el riesgo de muerte.




Comparación con estudios observacionales

Estos resultados son consistentes con el primer estudio observacional sobre vitamina D,  realizado en Filipinas por el Dr. Mark Alipio, que encontró que el 96% de los casos graves y críticos ocurrieron con 25 (OH) D por debajo de 30 ng / mL, mientras que el 97,5% de los casos leves tenían 25 (OH) D por encima de 30 ng / mL.


El estudio actual no puede medir el efecto sobre la mortalidad, pero sabemos que las dos muertes ocurrieron en el grupo de control y la casi eliminación del riesgo de UCI sugiere que la muerte también estaría casi eliminada.

Esto es consistente con el segundo estudio observacional que encontró que:- Sólo el 4% de los pacientes con niveles de vitamina D por encima de 30 ng/mL fallecieron
- Mientras que el 88% de aquellos con niveles de vitamina D de 20-30 ng/mL fallecieron
- y el 99% de aquellos con niveles de vitamina D inferiores a 20 ng/ml, fallecieron.



Este es el estudio más importante sobre vitamina D y COVID-19

Desde que se publicó el primer estudio de vitamina D como preimpresión el 23 de abril, hemos estado esperando datos que pudieran determinar si la asociación entre la incidencia, la gravedad y la mortalidad de la vitamina D y el COVID-19 era sólo asociacional o era causal.

Este estudio resuelve la pregunta: sí, es causal, no una mera asociación.
La Vitamina D en sí (administrada a pacientes con niveles bajos al iniciar la enfermedad o bien el tener niveles adecuados previos a la infección, por suplementación o por exposición solar), reduce enormemente la gravedad de la COVID-19 y, en este caso, en mi opinión, debería de añadirse al protocolo de tratamiento de cualquier paciente con COVID-19 cuyo cuadro clínico (neumonía) requiriera ingreso hospitalario.


¿Cómo actúa la vitamina D para mejorar la clínica de la infección por el coronavirus SARS-CoV-2 que causa la enfermedad COVID-19?

En este estudio comentan algunos de los mecanismos por los cuales la vitamina D mejora

la respuesta del organismo contra la COVID-19:

1. La activación de las vías de señalización del receptor de vitamina D (VDR) pueden mejorar el Síndrome de Distress Respiratorio Agudo SDRA (Quesada-Gómez 2020) al disminuir la tormenta de citoquinas / quimioquinas.

2. Regula el Sistema Renina-Angiotensina (Kong 2013). Además de los efectos inmunomoduladores y antivirales, la vitamina D actúa específicamente como modulador de la vía Renina-Angiotensina y disminuye la expresión de la enzima convertidora de angiotensina-2, que actúa como el receptor de la célula huésped que media la infección por este coronavirus SARS-CoV-2 (Cui 2019).

Por ello, algunos autores sugieren que la suplementación con vitamina D podría  reducir el riesgo y la gravedad de la infección por COVID-19 (Grant 2020). Los mismos autores de este artículo concluyen que, para reducir el riesgo de infección por coronavirus, se recomienda que las personas de riesgo consideren tomar 10,000 UI /día de vitamina D3 durante algunas semanas para aumentar rápidamente las concentraciones de 25 (OH) D, seguidas de 5000 UI/día. El objetivo sería elevar las concentraciones de 25 (OH) D por encima de 40-60 ng/mL (100-150 nmol/L). Para el tratamiento de personas que se infectan con COVID-19, podrían ser útiles dosis más altas de vitamina D3, tal y como han hecho los autores del artículo que estamos comentando.

3. La Vitamina D modula la actividad de los neutrófilos y mejora la respuesta inmune adaptativa llevada a cabo por los Linfocitos T y los Linfocitos B, encargados de la producción de anticuerpos IgM e IgG.

4. La Vitamina D mantiene la integridad de la barrera epitelial pulmonar, estimulando la reparación epitelial y disminuyendo el aumento de la coagulabilidad (Shi 2015, Zheng 2020).

5. Potencia la inmunidad innata activando la función de los macrófagos y los monocitos frente a las infecciones. Estimula la producción de catelicidina antimicrobiana endógena. La catelicidina actúa contra bacterias y hongos desestabilizando las membranas microbianas. También exhibe actividades antivirales directas contra los virus respiratorios al alterar las envolturas virales y alterar la viabilidad de las células diana del huésped (Barlow 2012, Tripathi 2013, Henderson Sousa 2017).

En esta otra entrada anterior expliqué  más mecanismos de acción inmuno-moduladora de la Vitamina D


Recomendaciones de los expertos

Los científicos Michael F Holick y Nipith Charoenngam, dos de las personas con más experiencia en el campo de la Vitamina D, comentan lo siguiente en su reciente extenso arículo titulado: Immunologic Effects of Vitamin D on Human Health and Disease (Efectos inmunológicos de la vitamina D sobre la salud y las enfermedades humanas)

"Es aconsejable mantener una ingesta adecuada de vitamina D para alcanzar el nivel deseable de 25(OH)-D en suero de 40 a 60 ng/ml (100 a 150 nmol L) para minimizar el riesgo y la gravedad de la infección por COVID-19.
Está bien documentado que en todo el mundo, de media, aproximadamente el 40% de los niños y adultos tienen niveles circulantes de 25(OH)D inferiores a 20 ng/mL (50 nmol/L) y aproximadamente 60% tienen niveles inferiores a los niveles llamados de "suficiencia" = 30 ng/mL (75 nmol/L) [185]. Por lo tanto, es probable que los pacientes que se presenten en el hospital con COVID-19 tengan deficiencia o insuficiencia de vitamina D.
Por lo tanto, sería razonable instituir como estándar de atención la administración de al menos una dosis única de 50.000 de vitamina D a todos los pacientes con COVID-19 lo antes posible después de ser hospitalizados.



Conclusiones personales:

1. Actualmente tenemos una oleada de casos de PCR positivas en el país (porque también tenemos ahora reactivos para hacer tests masivos), pero con una incidencia de ingresos y de fallecimientos claramente inferior a los momentos iniciales de la pandemia, el pasado mes de marzo. Una de las razones que se esgrimen es que este coronavirus SARS-CoV-2 ha ido mutando a una forma más benévola (como suelen hacer los virus cuando mutan, para preservar un mayor número de "personas transportadoras de su ARN".


Pero muchos expertos creen que los niveles de vitamina D ahora al final del verano son muy superiores a los que tenía la población española saliendo del invierno y que han reforzado nuestra defensa contra la COVID-19.
En nuestra latitud (41º) o, en cualquier latitud superior a los 35º de Cádiz, sólo producimos vitamina D en los meses en los que el sol tiene suficiente verticalidad para que la capa de ozono no desactiven los rayos UVA-B, es decir, de marzo a septiembre. En otoño e invierno, en nuestra latitud, no se genera apenas vitamina D con la exposición al sol. No se genera nada de noviembre a febrero, por ejemplo. Es decir, que en cuanto entre el otoño este octubre, los niveles adquiridos irán cayendo, debiendo suplementarnos, al menos de noviembre a marzo.


2. Me pregunto por qué la OMS o las organizaciones pertinentes, no han propuesto desde hace meses ensayos experimentales como éste del Hospital Reina Sofía, para comprobar si la mayor supervivencia de los pacientes con niveles óptimos de vitamina D era una asociación o tenía una relación causal.

¿Quizás se dedican más estudios para funcionar con medicaciones caras como el Remdesivir o el Tocilizumab, guiadas por la industria farmacéutica y su ingresos?
Los suplementos de vitamina D3 son baratos, ridículamente baratos comparados con estos otros fármacos. ¿Quizás por eso, no interesa investigar en algo que no va a lucrar?

Prefiero pensar que no sea esa la causa. Pero realmente no entiendo que, con tanta evidencia mostrada desde abril a esta parte, no se hayan realizado más ensayos clínicos como éste.




3. Se podría añadir al protocolo actual de tratamiento del paciente ingresado con COVID-19 (por neumonía, etc) la administración de dosis altas de Vitamina D en el momento de su ingreso (Holick et al hablan de una megadosis de 50.000 UI al ingreso).

Pero, de forma similar al estudio presentado aquí, se podría, incluso en pacientes no ingresados, iniciar dosis de 25.000 UI (frasquito de 2,5 ml) en el 1º día de síntomas, repitiendo cada 3 días, el 4º, 7º y 10º día, de modo que con los 4 frascos de la caja, recibirían una media de 8.300 UI diarias durante esos primeros 10 días. Esos días tan críticos para determinar quién, al 8º día, empeora y va a la UCI y quién se da de alta, al no tener clínica respiratoria importante.

¿Entrará el tratamiento con Vit D en los protocolos en un futuro reciente?
¿Entrará cómo prevención para la COVID el suplementar a los ancianos y pacientes de riesgo, especialmente en otoño e invierno?


Bastaría con un frasco de 25.000 UI quincenal para ofrecer 1.600 UI diarias. Pero según los expertos, estas dosis, vista la deficiencia de niveles actuales de Vit D, serían insuficientes.
Quizás mejor un frasco de 25.000 UI cada 10 días (2.500 UI/día) o, como hago yo de noviembre a febrero, un frasco de 25.000 UI semanal, equivalente a 3.500 UI/día. Las dosis deben de ser especialmente altas en ancianos (que producen 7 veces menos vitamina D con el sol que una persona joven) y en las personas obesas, tanto porque su grasa secuestra gran parte de esta vitamina liposoluble, como porque son más propensos a la tormenta de citoquinas en caso de tener la COVID-19.

Veremos qué depara el futuro hasta que llegue la vacuna.
Lo que queda de verano (septiembre) aún tenemos el sol de 12 PM a 3 PM para darnos niveles de reserva para el inicio del otoño. Se estima que 20 min de sol alto sin protección sin apenas ropa, con tan sólo un bañador (10 min vuelta y vuelta, sin quemarnos) pueden producir entre 10.000 y 20.000 UI de Vit D3.

A partir del otoño, tocará suplementar (o, las personas mayores, recibir una sesión semanal de cabina de rayos UVA-B)

Espero que este reciente estudio (que además enorgullece al ser español) haya hecho reflexionara las autoridades sanitarias sobre la importancia de la Vitamina D como una de las mejores y más económicas estrategias para vencer a esta COVID-19.

Jorge García-Dihinx Villanova
Pediatra Hospital San Jorge de Huesca

"Exponte al sol, de forma responsable (sin quemarte), al menos 3 veces por semana"
Michael F Holick