martes, 20 de agosto de 2019

CÁNCER: los beneficios de AYUNAR, para combatir mejor los efectos de la RADIOterapia y QUMIOterapia. Parte 1



CÁNCER: los beneficios de AYUNAR, para combatir mejor los efectos de la RADIO-terapia y QUIMIO-terapia


Hace unas semanas leí un artículo escrito por el médico Peter Attia, cuya web es: https://peterattiamd.com/


Hablaba de los beneficios del ayuno en situaciones de cáncer. No sólo por cómo el ayuno y la dieta cetogénica disminuyen los niveles de glucosa en sangre (el cáncer "chupa" glucosa como fuente de energía muchas veces más que una célula normal) sino por cómo te prepara mejor para soportar tanto la radioterapia (que describe en este artículo) sino también la quimioterapia (que explicaremos en una futura entrada, con la conferencia de la Dra. Dawn Lemanne y sus referencias bibliográficas).

Tanto la quimioterapia como la radioterapia actúan especialmente sobre el ADN expuesto de las células, algo que ocurre especialmente en las células en continua replicación, con sus mitosis y meiosis ocurriendo continuamente, exponiendo su ADN a la toxicidad de la radioterapia y quimioterapia.

Tanto la radiación de la radioterapia como la acción química de la quimioterapia, afectan también al resto de células sanas del organismo, ocasionando negativos efectos secundarios, especialmente con la radioterapia, en los tejidos sanos vecinos al lecho cancerígeno tratado. Más cuanto más activo sea su ciclo de replicación, como puede ser en las células intestinales, que se regeneran continuamente.

Pero cuando ayunamos durante, digamos 24-48 horas, nuestras células empiezan a entrar en una fase más "adormecida", como de "hibernando". De esta manera, los ciclos de reproducción y de división celular son menores, protegiéndose más el ADN de las células sanas. Mediante este mecanismo protector, vamos a ver cómo el ayuno (24 h) antes de una sesión de radioterapia o de quimioterapia puede hacer que nuestro cuerpo soporte mejor el tratamiento: Menor sensación de abatimiento tras la quimio y menor daño de la radiación a las células sanas colindantes con el tejido cancerígeno a tratar.

Radioterapia y cáncer: El ayuno protector



Recientemente se ha publicado este interesante estudio relacionado con el ayuno (en ratones).
Los roedores fueron asignados al azar a: Grupo control: una alimentación ad libitum (es decir, sin restricción) o bien, Grupo experimental: a una alimentación ad libitum, seguida de 24 horas de ayuno antes de la radioterapia.

Ambos grupos de ratones tuvieron el privilegio de recibir una radiación abdominal con una mega dosis de 11.5 Grays (Gy: unidad de dosis de radiación ionizante) en una única sesión.
Para hacernos una idea del contexto, digamos que una TAC o tomografía computarizada de abdomen y pelvis expone a una persona a una dosis de radiación relativamente alta, registrando aproximadamente 20 miligrays (mGy), es decir, 0.020 Gy.
Esto significa que para los ratones en este estudio, la dosis absorbida de radiación era aproximadamente el equivalente a 575 TAC abdominales en una sola sesión (pobrecitos...).

La media de radiaciones absorbidas por un humano al nivel del mar es de aproximadamente 0.27 mGy  por año, principalmente atribuido a la radiación cósmica.
Por lo tanto, la dosis utilizada en el estudio era más de 40.000 veces la radiación a la que una persona generalmente está expuesta (y absorbe) en el transcurso de un año.

Por lo tanto, no nos sorprenderá saber que todos los ratones que no ayunaron murieron en una semana debido a la toxicidad inducida por la radiación. Algo similar a los humanos que han estado expuestos a dosis asombrosas de radiación (Hiroshima, Nagasaki, Chernobyl).
Sin embargo, todos los ratones que ayunaron durante 24 horas antes de la brutal dosis de radiación... permanecieron vivos después de un mes!

Y aunque todos los ratones, en ambos grupos, mostraron signos de toxicidad por la brutal radiación, los ratones que habían ayunado volvieron a sus niveles de actividad normal 8 días después.
El ayuno también parecía proteger las células madre intestinales: las células epiteliales intestinales en los ratones en ayunas se habían regenerado el día 10º después tras la radiación.

El propósito del estudio fue descubrir si el ayuno podría proteger los intestinos de las dosis altas de radiación, lo que podría permitir dosis más altas de tratamiento de radiación para matar las células tumorales pancreáticas (o de cualquier otro tumor, claro).
Por lo visto, cuando un paciente se somete a una radiación abdominal, los intestinos son, debido a su rápida renovación de las células que forman su revestimiento, muy sensibles a la dosis de radiación, y los pacientes a menudo se debilitan, con síntomas similares a la colitis.
No sólo los investigadores demostraron que el ayuno mejoró la supervivencia y la regeneración de las células intestinales; también descubrieron que el ayuno mejoraba la supervivencia de los ratones con tumores pancreáticos que también fueron sometidos a dosis letales de radiación abdominal.
Los investigadores también notaron que la protección conferida por el ayuno se aplicaba sólo a los tejidos normales, mientras que los tumores pancreáticos no estaban radio-protegidos, y en realidad podrían haber sido más vulnerables como resultado del ayuno de 24 horas.


Esta no es la primera vez que se ha demostrado que el ayuno y/o la restricción calórica mejoran la tolerabilidad de los tratamientos contra el cáncer como la quimioterapia y la radioterapia. Este reciente artículo de 2018 (Fasting and cancer: molecular mechanisms and clinical application, Alessio Nencioni) señala varios trabajos en los que tanto los ayunos como las dietas que mimetizan el ayuno (dietas muy bajas en carbohidratos o cetogénicas) protegen a las células sanas de ratones del daño inducido por la quimioterapia y por otros medicamentos tóxicos, además de hacer que las células cancerosas sean más vulnerables (!!)




El pie de esta foto en el artículo dice:
Resistencia al estrés en células sanas versus sensibilización al estrés (quimioterapia)  de las células cancerosas :

La quimioterapia actúa anto en las células cancerosas como en las normales, lo que induce la reducción del tumor pero casi inevitablemente también causa efectos secundarios que pueden ser graves o incluso mortales debido al daño a muchos tejidos epiteliales y no epiteliales.
Sobre la base de los datos preclínicos disponibles, el ayuno o una dieta que simule el ayuno (FMD: fasting-mimicking diet) podría resultar útil para separar los efectos de la quimioterapia (y posiblemente de los nuevos medicamentos contra el cáncer) sobre las células normales versus las células cancerosas.
Debido a la presencia de mutaciones oncogénicas que activan las cascadas de señalización de crecimiento tumoral, las células cancerosas no se adaptan adecuadamente a las condiciones de inanición.
Como resultado, muchos tipos de células cancerosas, pero no células sanas, experimentan desequilibrios funcionales, volviéndose más sensibles (vulnerables) a los agentes tóxicos, como la quimioterapia (sensibilización diferencial al estrés).
Por el contrario, el ayuno o una dieta que lo simule, reduciendo el aporte de glucosa, (dieta cetogénica) inicia una respuesta molecular que hace que las células normales (sanas) pero no células cancerosas, se hagan más resistentes a los estresores, como la quimioterapia (resistencia diferencial al estrés).
La traducción clínica de estos efectos diferenciales del ayuno o la dieta cetogénica en
las células normales versus las células cancerosas es:
1. Una reducción en los efectos secundarios de los tratamientos contra el cáncer, por un lado, y por otro,

2. Mejores respuestas tumorales, supervivencia libre de progresión del paciente y supervivencia general.


Continuamos...

Por supuesto, lo que es cierto en ratones que viven en condiciones de laboratorio puede no ser cierto en hombres y mujeres que viven en el mundo real.

Dudamos que el estudio anterior abriera la puerta para que se aprobara un ensayo clínico en humanos que incluyera una dosis letal de radiación. Sin embargo, el ayuno es una historia completamente diferente. Ya se han realizado varios estudios de viabilidad en pacientes con cáncer que demuestran que es bien tolerado y eficaz.

También vale la pena comentar que el ayuno de 24 horas en el estudio anterior resultó en una pérdida de peso corporal del 20%. Lo que en seres humanos podría llevarse a cabo tras varias semanas de ayuno. Un ayuno de más de 1 semana es casi universalmente mortal en ratones. En otras palabras, el ayuno es más peligroso en ratones y generalmente se tolera mejor en humanos.
Dicho de otra manera; si un ratón ayuna durante 24 horas y pierde el 20% de su peso corporal, probablemente el equivalente en humanos estaría más cerca de las 3 semanas. (Aunque, dadas las diferencias tan dramáticas, es realmente difícil decir con seguridad si existe una dosis de ayuno verdaderamente equivalente entre ratones y humanos).

Dado que los ratones en el estudio recibieron una dosis letal de radiación y sobrevivieron más allá de las expectativas, ¿quizás un ayuno menor hubiera sido suficiente si se hubiera administrado una radiación más apropiada clínicamente?

En una posterior entrada (para no hacer los post demasiado largos) hablaremos más del papel del ayuno, de las dietas de reducción calórica y de las dietas cetogénicas, como papel coadyuvante en el tratamiento quimioterápico de varios tipos de cáncer (mama, colon, etc), de la mano de la oncóloga Dr. Dawn Lemanne.

Nos vemos!

Jorge García-Dihinx Villanova

12 comentarios:

  1. Excepcional noticia y excelente artículo. ¡Gracias, Jorge, como siempre! Disfruto mucho y aprendo mucho también leyéndote. Un gran abrazo!!!

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  2. Fantástico artículo, lo he compartido con un amigo que tiene un hermano en tratamiento. A ver si le ayuda.

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  3. Hola Jorge,

    Vivo en San Sebastián (Guipuzcoa) y me gustaría hacer una dieta cetogénica controlada por un especialista.Conoces a alguno por esta zona al que pueda acudir?
    Muchas gracias

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  4. gracias de nuevo Jorge por tus articulos, traducciones y pasion que le pones a tu trabajo divulgativo y joobies....
    erers un tio muy valiente ya que.hay demasiado medico y curandero vendido a las farmaceuticas....si recetas ayuno, descanso, sol y playa pronto llamaran a tu puerta los melodeadores....jjjujuu, esperemos que no!
    un saludo

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  5. Muy interesante,
    la utilidad del ayuno es conocida desde tiempos inmemoriales en Oriente, estando muy integrado en la cultura hindú, por ejemplo. También pienso que el Ramadán islámico es una aplicación práctica del ayuno, aunque esto es sólo una conjetura.
    En definitiva... estamos descubriendo la rueda??
    Un saludo y gracias por el artículo, ya estoy deseando leer la continuación,
    Anton

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  6. Hola Jorge,
    También he leído hace poco que el aceite de coco ayuda con los efectos adversos de la quimio.
    Un saludo

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  7. Hola Jorge, qué opinión te suscita este artículo? Me gustaría conocer tu punto de vista: https://juliobasulto.com/dieta-cetogenica/

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    1. Yo también estoy interesado en tu opinión acerca de este tipo de artículos como el de Julio Basulto. Hay información encontrada y uno no sabe a que atenerse...
      Muchas gracias!

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  8. Muchisimas gracias Jorge, somos muchos los que te leemos y seguimos. Cada vez mas, en mi entorno, estan concienciándose sobre los beneficios de este tipo de alimentación y de vida incluso diría yo. Constantemente estoy esperando tu próxima publicación. Un saludo.

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  9. Genial información!

    Me gustaría dejar este enlace aquí, es un cortometraje muy bueno que creo que merece difusión. Son sólo 12 minutos, sobre el azúcar:
    https://www.youtube.com/watch?v=RKSwzvEQk7w

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  10. La dieta cetogénica está muy bien pero considera un único enemigo : el azúcar, que lo es, y muy malo. Pero tenemos uno mucho peor: La homocisteína. Pide una analítica de homocisteína y si la tienes por encima de 10 micromol/l, reduce el café (la sube mucho) y toma vitamina B6, B9 y B12, y un antioxidante como la astaxantina. Tus niveles de colesterol bajarán como por arte de magía al no tener que reparar los daños intrarteriales que provoca la homocisteína. Desde hace tiempo soy seguidor de esta web y de la dieta Low Carb y he bajado 24 kilos pero mi colesterol subió mucho para defenderme de un enemigo que al mismo tiempo oxidaba mis LDL y las hacía aterogénicas: LA HOMOCISTEINA. Por encima de 10 micromol/l daña nuestros endotelios. Mi scáner de calcio coronario subió en un año. Ahora por fin todo se regula al hacer dieta Low Carb pero también vigilar mi homocisteína. En un año me hará un nuevo Tac de calcio coronario y veremos. Gracias.

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