jueves, 10 de mayo de 2018

UN MEJOR MANEJO DE LA DIABETES TIPO 1 CON UNA ALIMENTACIÓN MUY BAJA EN CARBOHIDRATOS, Artículo revista Pediatrics 7 mayo 2018



Manejo de la Diabetes Tipo 1  con una alimentación muy baja en carbohidratos

Publicado en Pediatrics, este 7 de mayo de 2018

Esta semana se ha publicado en la revista Pediatrics (Official Journal of the American Academy of Pediatrics) un artículo en el que se evalúa el mejor manejo de la diabetes tipo 1 siguiendo una dieta muy baja en carbohidratos.

El grupo de investigadores llevó a cabo una encuesta a un grupo de 316 niños y adultos afectos de diabetes tipo 1 que llevaban una alimentación muy baja en carbohidratos para un mejor manejo de sus niveles de azúcar e insulina. Se observó que los resultados de su control glucémico (Hemoglobina Glicosilada HbA1c= azúcar medio en la sangre en los últimos 3 meses) eran mucho mejores que con el manejo de una alimentación convencional (que precisa mayores dosis de insulina) y las complicaciones de tanto hiperglucemias (az¡úcar alto) como hipoglucemias (azúcar bajo) e ingresos hospitalarios, fueron muy inferiores a lo habitual. También mejoraron su perfil lipídico y cardiovascular.
Al poder mantener los niveles de azúcar en sangre en rangos de una persona sana (sin diabetes) este control óptimo minimizará, en el futuro, las complicaciones a largo plazo que padecen las personas con diabetes tipo 1: ceguera diabética, nefropatía diabética, neuropatía diabética, infartos e ictus, úlceras diabéticas y amputaciones.
Los resultados son muy prometedores, aunque faltan estudios randomizados a mayor escala.

El artículo ha sido comentado en multitud de redes y webs oficiales estas últimas 48 horas. En España se ha publicado un artículo en la revista ABC digital.

Aquí tenéis en original el artículo completo.


Y aquí en formato PDF.


Introducción:

Los niños y adultos con diabetes tipo 1 no tienen producción de insulina por parte de su páncreas y necesitan inyectarse insulina, tanto de forma basal como en razón a la cantidad de carbohidratos que ingieran en la dieta. Cuantos más carbohidratos comen (cereales, pan, pasta, patata, arroz, legumbres, frutas, zumos, bebidas azucaradas), deben pincharse las correspondientes dosis de insulina, para manejar correctamente la subida de glucosa en sangre.
Todos los carbohidratos, tras la digestión, más pronto o más tarde, terminan convirtiéndose en moléculas de glucosa (azúcar). Es la glucosa en exceso lo que los pacientes que diabetes tipo 1 tienen que controlar con la insulina que se inyectan.

¿Pero cuántos carbohidratos tienen que tomar los pacientes con diabetes tipo 1?

Parece ser que, desde que en 1977 se publicara en EEUU la pirámide con las recomendaciones dietéticas para los estadounidenses, se estimó, de forma arbitraria y sin estudios que lo avalaran, que el 55% de las calorías de la dieta deberían venir de los carbohidratos, un 15-20 % de las proteínas y menos de un 30% de las grasas, de las cuales menos del 10% fueran saturadas.

Esta recomendación puede funcionar para un 20% de la población adulta metabólicamente sana (insulin sensible) especialmente si son deportistas. Pero para una gran parte de la población adulta actual, estas recomendaciones (altas en carbohidratos y bajas en grasas) han supuesto una epidemia de obesidad, síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Más de un tercio de los estadounidenses padecen diabetes tipo 2 (una enfermedad causada por la alimentación) y la mitad de la población padece síndrome metabólico (pre-diabetes).

¿Y para los pacientes con diabetes, recomiendan la misma dieta que a la población general o bien otra especial?

Pues recomiendan prácticamente la misma dieta, exceptuando las bebidas azucaradas y los dulces. La ADA (American Diabetes Association) extendió esta recomendación de la población general a la población con diabetes. Es decir, si esa alimentación era saludable para una persona normal, ¿por qué no lo iba a ser también para una persona con diabetes?



De manera que a un paciente con diabetes, que es un paciente carbo intolerante, le damos más de la mitad de sus calorías con el macronutriente que peor maneja. El preciso macronutriente para el cual debe de pincharse insulina exógena y calcular, de la manera que mejor sepa, esa cantidad de insulina que contrarreste la subida de glucosa (azúcar) en sangre.

¿Por qué hacemos eso? ¿Son los carbohidratos realmente esenciales para el ser humano?

Pues no, son completamente prescindibles.
El hígado puede fabricar glucosa (Neoglucogénesis) cuando ésta haga falta, a partir de proteínas y a partir de la porción glicerol de los triglicéridos.
No estoy diciendo que no haya que tomar ningún carbohidrato, pero que sí podemos reducirlos a un pequeño porcentaje, especialmente en los diabéticos (carbo intolerantes), comiendo tan sólo los de bajo índice y carga glucémicas, como las verduras, las hortalizas, los frutos rojos y algunas legumbres y basando la alimentación en verduras, huevos, carnes, pescados, frutos secos, semillas, etc.

¿Entonces, por qué recomendamos tantos carbohidratos a estos pacientes "carbo-intolerantes"?

Pues porque los médicos razonamos de la siguiente manera:
Los diabéticos tienen más incidencia de infartos y de enfermedades cardiovasculares, con lo que habrá que restringirles las grasas (que son malas para el corazón) a menos del 30% de las calorías.
Habrá que mantener las proteínas al rango moderado de 15-20%.
De manera que nos queda el 55% de las calorías para el otro macronutriente que falta, los carbohidratos.
Si bajamos las grasas, que son malas, sólo queda subir los carbohidratos... y pincharse más insulina (si aciertas con la dosis).

Y a pesar de restringir las grasas, los pacientes con diabetes siguen teniendo más infartos y más complicaciones cardiovasculares.



¿Es por tomar demasiada grasa y colesterol, no?
Pues no. Les han enseñado a temer la grasa y toman desnatados, margarinas y demás productos light, acompañando a sus indispensables carbohidratos.
Lo que diferencia a un paciente con diabetes de uno que no la tiene no es el colesterol.
Son sus niveles crónicamente elevados de dos sustancias tóxicas e inflamatorias para los vasos sanguíneos, el exceso de azúcar y, en consecuencia, el exceso de insulina que tiene que pincharse. De manera que los diabéticos tipo 1 (que no tienen insulina), tras tantos años de tan altas dosis de insulina exógena, se convierten en una suma de diabético tipo 1 y tipo 2 (lo llaman "Doble Diabetes"), pues van generando una progresiva resistencia a la insulina tras tanta dosis repetida. Irónicamente, un diabético tipo 1 - que no tiene insulina - lo convertimos en un diabétio doble 1 y 2, con mucha insulinas y con resistencia a la insulina...
Son el azúcar en exceso y la toxicidad de la insulina en exceso lo que les daña las arterias. No las grasas, que ni las prueban.

Sin embargo, paradógicamente, las grasas tienen un índice glucémico nulo, para las cuales no tendrían que pincharse apenas nada de insulina. Las proteínas tienen índice insulínico, pero menor que los carbohidratos.
Reducir carbohidratos implica, necesariamente, aumentar la ingesta de proteínas y grasas naturales (saludables), pues a menudo ambas (proteínas y grasas) vienen juntas (pescados, carnes, huevos).
De manera que el miedo a las grasas hace que las recomendaciones oficiales están tan en contra de reducir carbohidratos porque, en consecuencia, si disminuimos los CH, aumentaremos las grasas.




Este ha sido un estudio realizado encuestando a 316 pacientes con diabetes tipo 1 (niños y adultos) del grupode facebook Type1negrit

Este tipo de alimentación (muy baja en CH) es lo que vienen haciendo muchos pacientes tipo 1 desde hace años. Muchos de dichos niños y adultos con diabetes tipo 1 forman parte de un grupo de facebook llamado typeonenegrit, a partir de los cuales se ha realizado esta investigación.



Como explica Belinda Lennerz, co-directora de esta investigación, «las dietas con un contenido muy bajo en carbohidratos pueden mejorar el control del azúcar en sangre en los pacientes con diabetes tipo 1. Todo ello, además, con una baja tasa de episodios de hipoglucemia y otras complicaciones.


Controlando la glucosa en sangre de forma más sencilla

Para llevar a cabo el estudio, los autores contaron con la participación de 316 de estos pacientes  con diabetes tipo 1 (niños y adultos) que seguían una dieta muy baja en carbohidratos. Los participantes eran miembros de una comunidad en Facebook en la que para entrar se exigían dos requisitos muy simples: ser diabético tipo 1; y de acuerdo con las recomendaciones recogidas en el libro para diabéticos de Richard Bernstein (Dr. Bernstein Diabetes Solution) –un médico especialista en la enfermedad que también ha tomado parte en el estudio–, comprometerse a seguir una dieta muy baja en carbohidratos.



El Dr. Bernstein debutó con una diabetes tipo 1 a los 12 años de edad y ahora, con sus 84 años, sigue con una envidiable forma física y mental, publicando artículos y dando conferencias y charlas docentes sobre el manejo de la diabetes en su canal de youtube. Tras 84 años, 72 de los cuales han sido padeciendo la diabetes tipo 1, no tiene complicaciones en sus ojos, en sus riñones, en su corazón, en sus dedos, etc. Es decir, todas esas complicaciones habituales en la edad adulta tras más de 70 años de padecer una enfermedad que tanto daña los vasos sanguíneos.
Sus trabajos sobre el manejo de la diabetes tipo 1 con una alimentación baja en carbohidratos han sido publicados en revistas internacionales, pero son raramente citados por otros autores y habitualmente son recibidos con escepticismo por las autoridades sanitarias oficiales. Su ejemplo es anecdótico, dicen muchos expertos.

Pues bien, aquí estamos analizando este reciente estudio en el que vemos a 316 pacientes felices con su salud a pesar de tener la misma enfermedad y con un control metabólico similar al que tendría una persona sin diabetes.




En este estudio, la ingesta de carbohidratos de dichos pacientes era muy baja. Sólo 36 gramos netos diarios de media. Suponiendo tan solo el 5% del total de calorías ingeridas en la dieta. Un porcentaje muy inferior al recomendado por muchas sociedades médicas. Hasta hace poco, la Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomendaba que en torno al 50-55% de las calorías provengan de los carbohidratos. Las últimas recomendaciones son más flexibles en cuanto al porcentaje de CH, pero todavía no contemplan reducir tanto los CH en la dieta.


La ley de los pequeños números. Pocos CH = Poca insulina = Poco error de dosis = pocas hipos y pocas hiperglucemias

No es fácil calcular, sin cierto error, la cantidad de gramos de carbohidratos que uno ingiere en una paella, un plato de pasta o en un bocadillo. Tampoco es fácil calcular la velocidad de absorción en la sangre de tanta glucosa. Tampoco acertar con la velocidad de absorción de la insulina al pincharse y acertar con el número de unidades de insulina a inyectar.

De manera que, con altas ingestas de carbohidratos, tendremos que "estimar" altas dosis de insulina para contrarrestar la subida de glucosa, con el consiguiente error de pasarnos de dosis de insulina (hipoglucemia) o de quedarnos cortos de dosis (hiperglucemia).
De manera que, para tener un "margen de seguridad", habitualmente los diabéticos tipo 1 suelen estar "algo altos" de glucosa, para evitar las temidas bajadas de azúcar (hipoglucemias) por pasarse de dosis. Pero ese azúcar "relativamente alto" todos los días paga un precio a largo plazo, con las complicaciones vasculares de la diabetes tras el paso de los años.

Sin embargo...
si ingieres muy poca cantidad de carbohidratos (por ejemplo, sin tomas verduras, hortalizas y algunos frutos rojos como principal fuente de carbohidratos y las combinas con una ingesta basada en huevos, pescados, carnes y frutos secos), tendrás que pincharte poca cantidad de insulina y, en caso de error, se minimizará el error de hipo o hiperglucemia. Las subidas y las bajadas de glucosa en la sangre serán pequeñas y podrás mantener una glucemia cercana a la normal para una persona sin diabetes.

En este estudio del que hablamos, como consecuencia de esta dieta baja en carbohidratos, los participantes requirieron una menor dosis de insulina. La media se estableció en tan solo 0,40 Unidades por kg y día. Mientras que la que se utiliza habitualmente en el tratamiento convencional de la enfermedad viene a ser de entre 0,7 a 1 Unidades por kg y día





Dr. Troy Stapleton: A pequeñas dosis, pequeños errores. La ley de los pequeños números.

Si conduzco mi coche por una carretera de curvas a 20 km/h, podré corregir pequeños errores en el volante, sin consecuencias. Sin conduzco a 120 km/h, pequeños errores en el volante me traerán muchas peores consecuencias.

El Dr. Troy Stapleton, radiólogo de 46 años diagnosticado hace 5 años de Diabetes tipo 1, lo asemeja a dos formas de jugar al golf, con viento (con muchos CH) o sin viento (sin apenas CH).

Con una dieta baja en carbohidratos, apuntas al green sin calcular el viento lateral, afinando el golpe más fácilmente.
Con una dieta alta en carbohidratos (como recomienda la ADA), la situación se parece a cuando un jugador de golf tiene que iniciar su primer gran golpe con una madera 1 en un día de mucho viento.
Con el fuerte viento lateral, debe calcular una parábola perfecta para poder compensar con ésta el fuerte viento lateral y acertar en el green, de forma milagrosa, contrarrestando ese viento lateral.



¿Qué ocurrió cuando el Dr. Troy Stapleton decidió, a los pocos meses de luchar con su nueva diabetes, pasarse a una alimentación Low Carb?

Comparación de los niveles de azúcar (BSL: Blood Sugar Levels) en noviembre 2012 (dieta normal) y en noviembre 2016 (dieta Low Carb)

Pues esto es lo que ocurrió:

Aquí tenemos las glucemias (nivel de glucosa en sangre) que el tenía en 1 semana en noviembre 2012, cuando inicialmente seguía las recomendaciones oficiales de la ADA, con un 50-55% de calorías desde los carbohidratos y, a la derecha, sus glucemias, mucho más estables, sin montaña rusa, un año después, siguiendo una alimentación muy baja en carbohidratos.

Estos resultados son similares a los que ha mostrado esta investigación publicada en el Pediatrics.



Resultados del estudio: Una glucosa media en sangre prácticamente normal: HbA1c de  5.67 %

En el estudio la mayoría de los participantes eran de EEUU, Canadá, Europa o Australia. 57% eran mujeres y 43% varones. Un 42% eran niños y un 58% adultos.
La edad media de diagnóstico de sus diabetes fue de 16 años y la duración media de su diabetes era de 11 años, habiendo seguido una alimentación baja en carbohidratos desde hace unos 2.2 años de media.

Los resultados de este estudio que estamos comentando, comunicados por los propios pacientes y ‘verificados’ tras revisar sus historiales médicos, mostraron que el nivel promedio de hemoglobina glicosilada –HbA1C, parámetro que muestra el nivel de azúcar en sangre de los últimos tres meses – se estableció en el 5,67 %.

Un hallazgo muy significativo dado que cualquier nivel inferior al 5,7% se considera ‘normal’ – es decir, propio de una persona sin la enfermedad – y que el objetivo del tratamiento antidiabético es lograr unos niveles por debajo del 7% –lo cual no siempre se consigue y el nivel promedio de HbA1C de la población normal con diabetes tipo 1 es del 8,2%.








Es decir,
estos niños, con una Hemoglobina Glicada del 5.57% de media, un rango normal de una persona sin diabetes, tenían una glucosa media en sangre equivalente a 104 mg/dl mientras que los pacientes que siguen las dietas convencionales tiene, de media, una Hemoglobina Glicada de 8.2%, equivalente a una glucosa media en sangre de 200 mg/dl, el doble de alta.

Una glucosa el doble de alta y una dosis doble de insulina necesaria (para contrarrestar tanto CH de la dieta) implica una toxicidad doble, del azúcar y de la insulina (ambos tóxicos en dosis altas) para los vasos sanguíneos de los pacientes con diabetes. Son esos valores altos los que llevan a la ceguera diabética, a la insuficiencia renal diabética, a la neuropatía diabética, a las úlceras y amputaciones diabéticas, a los infartos y a otras complicaciones clásicas a largo plazo de la diabetes, como el Alzheimer y el cáncer.

Pero aunque estas complicaciones se dan cuando los niveles de azúcar llegan al rango diabético (Hemoglobina Glicada superior a 6.5%), sabemos que el riesgo de enfermedades cardiovasculares (infartos, ictus) empiezan ya con una HbA1c superior al 5.7% y que el aumento es lineal con cada 0.1 % de aumento de la hemoglobina glicada. De manera que una glicada del 5.7% da un riesgo cardiovascular similar a la población no diabética.

Uno se pregunta a qué esperan la ADA para reconocer que un paciente con niveles de glucosa normales, que no desarrollará las complicaciones mencionadas a lo largo de su vida, es un paciente que maneja su diabetes de una manera eficaz.

Esta es una investigación observacional, una encuesta a pacientes con diabetes. No es un estudio randomizado aleatorizado, dicen. Hay que hacer más estudios, estoy de acuerdo.

Sin embargo, ejemplos de 316 pacientes con un control excelente de su glucemia durante años, nos puede hacer ver qué tipo de alimentación funciona mejor para la diabetes y cuál funciona peor. Cuál facilita el control glucémico y cuál convierte el control glucémico en una pesadilla diaria.

Hacen falta más estudios, pero...
...prefiero tener a mi hijo con una Hemoglobina glicada de 5.6% (sabiendo que es un nivel normal y que le permitirá no desarrollar complicaciones en la edad adulta) que tenerlo con una Hemoglobina glicada de 7.0 %, sabiendo que por cada 0.1 % aumento de la glicada desde 5.7 hay un aumento proporcional de todas las complicaciones vasculares.

¿Un estudio randomizado para saber si es mejor tirarse de un avión con o sin paracaídas?
Creo que ya sé qué es mejor, sin realizar ese estudio.




Más resultados: A mayor ingesta de CH, peor nivel de Hemoglobina Glicada

En este estudio se vio que la cantidad de carbohidratos en la dieta fue el principal predictor del nivel de Hemoglobina Glicosilada (HbA1c), con un incremento del 0.1% en HbA1c por cada 10 g extras de CH. Los pacientes que mantenían una ingesta inferior a 50 g netos diarios de carbohidratos (CH) eran los que mejor control de su glucosa media conseguían.



Interpretación de los resultados por los autores del estudio:

"En esta encuesta de niños y adultos que han seguido una dieta muy baja en carbohidratos como tratamiento a largo plazo de su Diabetes Tipo 1 hemo observado controles glucémicos prácticamente a niveles normales, niveles de gente sin diabetes. Y a pesar de esos niveles normales, hemos observado muy baja incidencia de hipoglucemias y de otros efectos adversos y, en general, altos niveles de satisfacción con su salud y su control de la diabetes.

Estos hallazgos no tienen precedentes entre las personas que padecen una diabetes tipo 1, revelando  un nuevo enfoque en la prevención de las complicaciones a largo plazo de la diabetes.

En estudios anteriores, los investigadores del Diabetes Control and Complications Trial, consiguieron una Hemoglobina Glicada (HbA1c) media de 7.2% en el grupo de tratamiento intensivo con insulina, pero a base de una mayor incidencia de hipoglucemias (la ley de los grandes números. A mayores dosis, mayores errores).

Sin embargo, en personas con diabetes tipo 1, apuntar a una Hemoglobina Glicada cercana a la normal no suele estar recomendado, por el peligro de hipoglucemias frecuentes. Los participantes de esta encuesta, sin embargo, consiguieron hemoglobinas glicadas (glucosa media de los últimos 3 meses) en rango normal, con baja incidencia de hipoglucemias comparada con otras encuestas con la alimentación convencional.

En la misma línea, la tasa de hospitalizaciones por cetoacidosis diabética y por el resto de causas relacionadas con la diabetes fue inferior a las tasas habituales.

Mejoría del Riesgo Cardiovascular (estudios)

El efecto de la alimentación baja en carbohidratos sobre el riesgo de enfermedad
cardiovascular ha sido objeto de debate. En este caso, y acorde con los efectos conocidos de una dieta baja en carbohidratos (que suele ser alta en grasa saturada) los participantes tuvieron un perfil lipídico favorable, con Triglicéridos bajos y Colesterol HDL alto. El cociente TG/HDL era excepcionalmente bueno (1:1) y, como muestran muchos estudios, es un marcador de buen perfil lipídico, protector a nivel cardiovascular. 
Estos datos, unidos a la baja dosis total diaria de insulina indican una alta sensibilidad a la insulina y una buena salud cardiovascular y metabólica.

A pesar de ello, muchos médicos siguen preocupados por la elevación del Colesterol total y del LDL con este tipo de alimentación. Sin embargo, sabemos que la elevación cel LDL-C, asociado a unos triglicéridos bajos y un HDL alto, refleja un tamaño grande, saludable, de partículas LDL, que no ofrecen riesgo sino protección cardiovascular, como han mostrado varios estudios.

Además en el Diabetes Control and Complications Trial, en el que estudiaron a un grupo de 1.441 adolescentes y adultos jóvenes, fue el nivel de hemoglobina glicada (HbA1c) el que tuvo el mayor efecto sobre el riesgo cardiovascular. Por cada incremento del 1% en la HbA1c se incrementaba en riesgo de enfermedad cardiovascular y de infartos/ictus un 31% y un 42% respectivamente. El segundo factor de riesgo cardiovascular fue el nivel de triglicéridos en sangre, siendo este factor más importante que el nivel del colesterol LDL.

En otros estudios se ha sugerido que la hiperglucemia (subida del azúcar) postprandial (tras las comidas) es un factor independiente de riesgo cardiovascular. De manera que un alimentación baja en carbohidratos, con elevaciones muy suaves de la glucemia, deberían proporcionar beneficios en este aspecto.

Otro factor de riesgo cardiovascular importante, el Índice de Masa Corporal, fue significativamente inferior a la población general en los participantes del estudio, reflejando otro beneficio de la alimentación baja en carbohidratos, como han reflejado varios meta-análisis. A más insulina pinchada, más ganancia de peso.



Mejor desarrollo cerebral y óptimo crecimiento longitudinal de los niños con DM tipo1 con Low Carb





 En el estudio, los niños tuvieron los mismos buenos resultados en el control de su glucosa que los adultos. Esto es un hallazgo prometedor en vistas a los efectos adversos de la diabetes como las hipoglucemias y las hiperglucemias (estudio) en el  desarrollo cerebral  (estudio) y en el crecimiento (estudio). Los estudios longitudinales con diabéticos tipo 1 reportan con frecuencia desaceleración en el crecimiento, en relación al mal control glucémico.

En esta encuesta se obtuvieron las tallas a partir de los padres de los niños y de sus médicos. La media de talla estaba modestamente por encima de la media para su edad y sexo (Desviación Estandar de 0.26). Estos datos fueron corroborados por los datos de sus médicos y también revelaron una disminución marginal en la desviación estándar de talla desde el diagnóstico de su diabetes. 

En el crecimiento, algo temido por los detractores de una alimentación baja en CH, no había ninguna correlación entre la cantidad de CH y la estatura. No se observaron efectos adversos. Un mineral imprescindible para el crecimiento lineal de los huesos es el zinc, que lo encontramos en carnes, cordero, pollo, espinacas, setas, lácteos como yogur o queso, frutos secos, semillas de calabaza y garbanzos.


Mejor calidad de vida, pero no siempre apoyo del personal sanitario


En esta encuesta, por un lado, los participantes reportaban unos altos niveles de satisfacción con su salud y con el control de su diabetes. Se sentían por fin los capitanes de su nave.
Pero por otro lado, la relación con sus médicos controladores de su diabetes (endocrinos) era a menudo tensa. Una minoría de los participantes no revelaban su adherencia a una dieta baja en carbohidratos a sus médicos, por miedo a ser criticados o a recibir presiones para que cambiaran su dieta o a ser acusados de abuso infantil.

Los autores ven esta reacción de los médicos como algo preocupante. Pues esta falta de confianza en los cuidadores médicos puede aumentar el riesgo de reacciones adversas graves si los pacientes se sienten incapaces de buscar ayuda médica en situaciones como una cetoacidosis diabética y en cambio tomen de forma personal decisiones sobre el manejo de dichas complicaciones, algo que puede estar por encima de sus competencias.

Sin embargo, la mayoría de los cuidadores sanitarios describieron la relación terapéutica como muy buena o excelente y se percibían a sí mismos como más a favor de apoyar esta alimentación baja en carbohidratos que como eran descritos por los participantes.
Esta discrepancia garantiza un seguimiento para investigar este tema cualitativo




Hacen falta más estudios, pero éste promete

Al tratarse de una encuesta, los autores reconocen las debilidades de este estudio. Reconocen que la muestra del estudio puede no ser representativa de toda la población con diabetes mellitus tipo 1 del grupo total de facebook, con 2.000 pacientes (se cogieron 316 pacientes finales del total de 493 que participaron inicialmente en la encuesta) y también puede diferir esta muestra de la población general con diabetes tipo 1.
Esto podría influenciar la seguridad, efectividad y el poder llevar a cabo de forma práctica una dieta low carb en el resto de la población con DM tipo 1.

Tampoco obtuvieron datos concretos de la dieta de los participantes, aparte de saber el porcentaje bajo de calorías en forma de carbohidratos, con una media de 36 g netos de carbohidratos netos al día. Tampoco comprobaron los factores que contribuían al control glucémico antes del inicio de la alimentación baja en carbohidratos.


Conclusiones finales de los autores:

"Los autores sugieren que una alimentación baja en carbohidratos puede permitir un excepcional control de la diabetes tipo 1 sin incrementar los riesgos de efectos adversos.
Esta posibilidad es plausible metabólicamente debido a los efectos dominantes de los carbohidratos en la glucemia postpandrial (azúcar en sangre tras las comidas) y por las menores dosis de insulina requeridas con una alimentación muy baja en carbohidratos.

Los resultados, sin son confirmados en ensayos clínicos posteriores, indican que las complicaciones crónicas ligadas a la diabetes tipo 1 (ceguera diabética, nefropatía diabética, neuropatía diabética, enfermedad cardiovascular, ictus, úlceras diabéticas y amputaciones) podrían prevenirse con la alimentación adecuada.


A la luz de las limitaciones del estudio, estos hallazgos por sí mismos no pueden ser interpretados como suficientes para justificar un cambio en el manejo de la diabetes. Se necesitan más investigaciones para determinar el grado de restricción de carbohidratos (y otros aspectos dietéticos) necesarios para conseguir estos beneficios, así como el régimen óptimo de insulina que acompañe a la dieta baja en CH (para evitar las hipoglucemias), así como la seguridad y eficacia (en ensayos clínicos controlados y aleatorizados).


Si este trabajo es un éxito, deberían llevarse a cabo ensayos clínicos para evaluar la efectividad en la prevención de las complicaciones a largo plazo de la diabetes."


Muchas gracias a todos los autores de esta investigación:

Belinda S. Lennerz, MD, PhD
Anna Barton, MD
Richard K. Bernstein, MD
R. David Dikeman, PhD
Carrie Diulus, MD
Sarah Hallberg, DO
Erinn T. Rhodes, MD, MPH
Cara B. Ebbeling, PhD
Eric C. Westman, MD
William S. Yancy Jr, MD
 David S. Ludwig, MD, PhDa



17 comentarios:

  1. Aupa Jorge,

    Me ha gustado este artículo mucho, y sobre todo este titular "Mejor calidad de vida, pero no siempre apoyo del personal sanitario", que es la cruda realidad, no todos los sanitarios tienen la mente abierta y se rigen exclusivamente por el consenso médico que les dicta todo lo que tienen que hacer. Una pena.

    En mi caso, según los médicos, sigo en "luna de miel", tras 18 meses de debutar como DT1, eso sí, siguiendo las pautas alimenticias de la primera endocrina tuve que usar insulina exógena el primer mes, ya que "su dieta equilibrada" era de un 60-70% de hidratos.

    A base de leer mucho, y reajustes prueba-error, fui quitando la insulina y ya van 17 meses sin necesitarla, y aunque desde hace unos meses me levanto con 130-150 en basal, en cuanto hago deporte (muy intenso) la regulo perfectamente (entre 90-110 la dejo). Curiosamente el ciclo circadiano de mi cuerpo (me imagino que el de todo el mundo) me prepara para afrontar el día con energía y libera glucosa, y como los islotes de células beta no generan prácticamente insulina (bueno yo creo que ya nada aunque no me he vuelto a hacer un test de peptido C) se acumula en sangre hasta que "fuerzo la máquina".

    Es curioso que muchos sanitarios ni les interesa mi caso, otros dicen que es imposible sólo con deporte bajar la glucosa en sangre si ya no tienes generación endógena, pero lo dicen sin pruebas, creo yo, o sin probar que tipo de deporte es el que baja realmente la glucosa en sangre.

    Mi dieta es low-carb de verdad, vamos que puedo rozar la cetosis muchos días, aunque tolero cierta cantidad de carbos en el peri-entreno. Y mis entrenamientos son de alta intensidad, bien en el gym, piscina, bici o running.

    Seguramente siga así un tiempo, pero quiero seguir experimentando con esta enfermedad, ya que todo lo que leo que puede venir bien lo pruebo (melón amargo, THC, CBC, kefir, stevia en flor, vinagre, ...), y nada funciona. Tengo la duda de saber si estoy unos meses usando insulina exógena más tarde pueda o no volver a dejar de usarla. Lo digo porque nadie que haya usado durante un tiempo insulina consigue dejarla del todo, y según ellos hacen dieta low-carb y deporte intenso, aunque hay que tener claro que cada persona tiene un concepto diferente al que yo tengo respecto al low carb y entrenos de alta intensidad, ya que low-carb es muy baja en hidratos y alta intensidad es muy alta intensidad.

    Sé que mi caso no se puede extrapolar a la mayoría, sé que además es complicado porque hay que renunciar a todos los hidratos prácticamente y a realizar un entrenamiento diario de muy alta intensidad o de larga duración, y eso no todo el mundo lo quiere hacer o lo puede hacer.

    Sin más, sólo quería exponerte mi caso, que veas que hay algunos que no nos conformamos con simplemente "tomar la pastillita" y poder seguir con nuestra alimentación mediocre y nos da por ir contracorriente.

    Un abrazo y enhorabuena por tus artículos y por tener esta mente tan curiosa.

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    1. Enhorabuena David,

      no sé tu edad, pero siendo adulto serás lo que llamamos un LADA : Latent Autoinmune Diabetes of Adult (http://diabetes.diabetesjournals.org/content/54/suppl_2/S68)

      En ese caso, el fallo progresivo de las células Beta del páncreas puede tardar meses o incluso varios años. Algo parecido a la luna de miel de un niño, pero de forma muy lenta.

      Si no tuvieras nada de insulina, como ocurre en los niños con DM tipo 1, necesitarías al menos una dosis de lenta (Lantus o similar) con un pinchazo nocturno, cada 24 horas. La dieta muy baja en carbohidratos o cetogénica, te permitiría no tener que pincharte dosis de insulina rápida con las comidas, lo cual sería una gran ventaja, pero al menos, la lenta de 24 h, deberías seguir recibiéndola exógenamente.

      Si no tienes que pincharte nada, es que aún tienes reserva pancreática, aunque sea mínima, claro. Mírate el Péptido C para ver tus valores medios de insulina.

      Esta alimentación, además de ser beneficiosa para todos, lo es más para los diabéticos por sus glucemias estables y, en tu caso, posiblemente retrasará tu fallo completo de las células Beta.

      Ahora bien, mírate la glicada (HbA1c) para ver qué glucemias medias tienes y mírate niveles de vez en cuando de glucemias durante el día, para comprobar que realmente no estás teniendo hiperglucemias.

      El fenómeno del alba (hiperglucemia por la GH, cortisol y adrenalina matutinos) es realmente la razón por la que el desayuno para nada es la comida más importante del día. El cuerpo ya te da ese subidón de azúcar al levantarte, para empezar la jornada, como bien has dicho.

      Enhorabuena por tu alimentación y por tu ejercicio. Pero no descuides ir mirando tus glucemias, tus c cetónicos y tu glicada y Péptido C, para asegurarte de que tu páncreas aún produce algo y no necesitas al menos un poquito de insulina lenta.

      Un saludo y gracias por compartir tu experiencia

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    2. Tengo 44, y sí, me miro 3-4 veces al día las glucemias, la glicosilada es correcta (5,8 la última) así que de momento es todo correcto.

      LA duda es ¿cómo sabes que sin insulina (páncreas ya totalmente sin generación endógena) es imposible bajar la glucosa en sangre con deporte? ¿Existe algún estudio que lo confirme? ¿hacía low-carb y HIIT?

      Es que yo creo que se puede, lo digo porque si no hago deporte (insisto, de muy alta intensidad) la glucosa no baja nada a lo largo del día. Si hubiera reserva bajaría algo a lo largo del día.

      Iré a hacerme un test de peptido C y saldremos de dudas, y ¿en caso de que sea 0 que significaría?

      Es complicado ir a ciegas sin referencias, jejeje

      Un abrazo y gracias por tu tiempo

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  2. Yo lo que digo: si fuéramos Celíacos los médicos nos prohibirían el gluten. No digo que nos prescriban eliminar los hidratos de carbono al 100% pero sí que podrían aconsejar reducirlos, restringirlos... Casi lo primero que me dio mi endocrino cuando debuté con la diabetes fue un cuaderno de raciones: pastas, arroces, pan de todas clases, frutas, patatas... Con medidas y raciones pero sin limitación salvo la indicación de cuánta insulina por ración. Y tiene que ser un pediatra montañero loco, que no meteorólogo ni endocrino, quien me descubra que las insulina también es mala si me paso con ella para comer una dieta cuya base son los putos hidratos de carbono... Ahora cuando salgo por ahí con la cuadrilla me tomo dos, tres copas de vino, como frutos secos y si cenamos de bocata yo me pido una ensalada o unos huevos fritos ¡Que sin pan también me gustan! Hace dos semanas en la Nafarroa Xtreme no pude prescindir de la Coca-cola y de algún gel pero es que debería haber reducido más la insulina Tresiba de acción lenta supongo, no lo se. En entrenos de 1 y 2 horas con tomar agua me vale, si es carrera con eso del dorsal ya cae un gel por lo menos pero en meta bebo solo agua y si hay lunch un poco de vino y el jamón o la chistorra casi sin pan. Me encanta no sentir hambre en toda la mañana desayunando solo un xadc con leche entera ¡Qué rica! y unas nueces... En fin, soñabamos con la curación o las tecnologías pero resulta que la solución estaba en la nevera o en la despensa. Gracias Jorge!! Eres el puto amo!! Pero en las Crestas del Infierno si te veo intentaré dejarte atrás!!!

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    1. jajajaja...
      cómo me he reído con tu comentario.

      Me alegro de que siendo un diabético tipo 1 hayas descubierto el poder desesclavizarte de los carbohidratos y perder el miedo a las grasas y a las proteínas de los huevos, carnes, pescados y frutos secos.

      Me alegro de que puedas correr largas carreras de montaña sin miedo a tener una hipo, al tener un cerebro "keto-adaptado", híbrido, nutrido por 2 nutrientes complementarios, la glucosa y los cuerpos cetónicos.

      Seguramente irás afinando con tus dosis y quizás empieces a infra-dosificarte un poco la Tresiba para esas carreras largas.

      Me encantaría correr las Crestas del Infierno, pero este año la correrá Blanca y yo me ocuparé de Tuca y Kilian.
      Estoy seguro de que harás una gran carrera. Supongo que llevas a mano el free-style libre o algo similar para ir monitorizando tus niveles, no?

      Desde luego, para un carbo-intolerante, mejor vivir con huevos fritos, ensaladas, carnes y pescados que vivir con arroces, pastas, patatas, harinas y una montaña rusa de subidas y bajadas de azúcar con otra montaña rusa de insulinas intentando apagar tanto incendio.

      Enhorabuena

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  3. Hola Jorge mi mujer es diabética Tipo 1 desde los 14 años (ahora tiene 39) y con este enfoque de reducción de ciertos carbohidratos lleva un mejor control de la diabetes. La otra cara es que tengo un sobrino que debutó el verano pasado y en el hospital Miguel Servet la educación diabetológica que recibió sigue siendo la misma: pasta, pan, arroz todo pesado eso sí pero continuando con la creación de incendios que luego hay que apagar. ¿por qué no se cambia el enfoque y se sigue IGUAL que hace 20 años con el 55% de la alimentación basada en hidratos que por cierto no todo el mundo identifica con verduras y hortalizas?
    Muchas gracias por la divulgación que haces.

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    1. Hola Alberto,

      conozco a los pediatras endocrinos infantiles del Hospital Miguel Servet y son muy buenos y están muy bien formados.

      El problema es que los libros actuales y los protocolos y guías clínicas actuales siguen recomendando esas 55% e incluso 60% de calorías desde los CH y, hasta que estas guías oficiales no cambien, es difícil salirse de ellas y estar seguro de que lo estamos haciendo bien.

      Todavía hay desconocimiento, a nivel de libros y protocolos, de los beneficios de una alimentación baja en carbohidratos y los mismos libros siguen recomendando reducir las grasas y especialmente las saturadas. Se sigue temiendo la grasa.

      El cambio va a tener que ser lento y para que haya cambios en los libros primero tendrán que publicarse estudios randomizados en revistas. Llevará un tiempo.

      De todas formas, si tu mujer ya conoce ese manejo de la DM con una alimentación baja en carbohidratos, puede ayudaros con su experiencia.
      Si la dosis de insulina rápida es dependiente de las raciones de CH en la dieta, una pequeña y progresiva reducción de estos podrá hacerse, a la vez que vamos reduciendo las dosis de insulina de forma acorde. Pero esto, en principio, debe de estar supervisado o comentado con el médico endocrino en las visitas que tengáis con él.

      No creo que ningún médico esté en contra de que un niño tome verduras, hortalizas, huevos, carnes y pescados. Las harinas se pueden reducir de forma parcial, quizás no total de entrada. Pero una reducción de éstas, en favor de verduras, hortalizas y alguna legumbre, suavizará sus picos de glucemia y ayudará a un mejor control de su diabetes.

      Si un médico ve que un niño con DM tipo 1 tiene unas glucemias buenas y una glicada alrededor del 6% en lugar del 7% u 8%, verá ese resultado con satisfacción, especialmente si no se produce a costa de hipoglucemias.

      Hay que ir poco a poco, respetándonos todos. Son médicos endocrinos muy buenos, pero las guías aún están sin cambiar. Será un proceso lento.

      Tu sobrino, con ayuda de monitorización externa como el uso del free-style libre, puede ir aprendiendo cómo afectan a su glucosa la ingesta de diferentes alimentos e ir aprendiendo, al igual que aprendió el Dr. Bernstein mirándose la glucosa varias veces al día, pero en su día, pinchándose. Ahora es más sencillo, sin pincharse.

      Poco a poco, con respeto. Pero por supuesto, sin bebidas azucaradas, comida industrializada azucarada, etc, comiendo comida real y reduciendo almidones, que son los que más suben el azúcar en la sangre.

      Un saludo

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  4. Enhorabuena por la entrevista con Pablo y Luís, de Sano, fuerte y feliz, da gusto oírte. Me atrevo a hacerte una sugerencia cuelga aquí la entrevista, es un resumen muy bueno y a los perezosos les ayudará.
    Mil gracias por tu dedicación.

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  5. Yo tengo 35 años,me diagnosticaron DMT1 unos meses antes de que Jorge empezara a publicar sus articulos sobre nutricion y salud cardiovascular.Estos meses fueron un caos de glucemias y aumento de peso ya que mis endócrinas tambien me recomendaron comer de todo y pincharme insulina a discreccion.Ahora gracias a estos articulos controlo perfectamente todos mis valores,glucemias,peso…
    Al principio tambien tuve alguna visita bastante tensa con mis endocrinas ya que no les gusto nada esto de la alimentacion low carb a pesar de tener delante unos analisis con resultados excelentes.Por eso ahora me limito a escucharlas.
    “que bien los analisis,esta todo perfecto,lo llevas muy bien.comes de todo?-si.

    -perfecto,te vemos en 6 meses”
    Supongo que tienen que seguir los protocolos que marcan los libros pero hasta que estos cambien creo que seguire fiandome de mis sensaciones contrastadas con los analisis periodicos.Estos numeros que Jorge nos ha enseñado a interpretar no se equivocan.
    Por la experiencia propia,puedo decir que un buen control de la Dmt1 pasa por reducir los hidratos.

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    1. Hola,

      da gusto escuchar a pacientes agradecidos que comparten sus experiencias y su más sencillo manejo de la diabetes con una alimentación baja en carbohidratos.

      Los médicos trabajamos según las publicaciones de los tratados de texto de medicina y según las guías clínicas oficiales.

      Pero éstas tardarán todavía un tiempo en cambiar.

      Inexplicablemente siguen recomendando dar más de la mitad de las calorías de la ingesta en forma de carbohidratos... precisamente a las personas con tanta intolerancia a ese macronutriente.

      Recomendar pan, pasta y cereales a un diabético, en lugar de huevos, carnes, pescados y verduras es tan incongruente cómo recomendar frutos secos a un alérgico a los frutos secos y retarle adrenalina para contrarrestar las reacciones alérgicas (aunque sea una comparación algo exagerada).

      La alimentación baja en carbohidratos refinados no sólo es la más saludable para la población general, sino que para un carbo intolerante como los diabéticos es precisamente el tratamiento dietético necesario para manejar de forma suave las subidas y bajadas de azúcar en sangre; que son la pesadilla diaria de cada paciente con diabetes.

      Gracias por compartir tu experiencia en estos últimos años

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  6. Jorge enhorabuena por tu blog y muchas gracias por tu labor divulgadora. Aquí un traumatólogo granadino padre de un niño con diabetes1 desde hace ya casi dos años. Ya llevamos un año con dieta baja en hidratos, desde que leí al Dr Bernstein, y desde luego no hay color en la facilidad y predictibilidad del manejo de su diabetes. Por suerte nuestro pediatra nos apoya, pero la de comentarios que se leen por ahí de falta de apoyo en este tipo de dietas sigue siendo terrible...incluso de muchos padres abducidos por la "norma" actual, vaya que a sus niños les dé algún trauma con la comida, cuando es todo lo contrario, al evitar las constantes montañas rusas! Gracias de nuevo, saludos desde Granada!!

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    1. Por cierto una autora del estudio es traumatóloga, jejeje

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  7. Hola Jorge,

    Antes de nada agradecerte tu blog, gracias a él comencé a saber que la cetosis no tiene que ver nada con la cetoacidosis y ese fue el punto de partida para querer leer más y comenzar con una dieta cetógénica.

    Soy una chica de 44 años. Me diagnosticaron diabetes tipo I hace un año y 6 meses. Empecé con 10 unidades de basal porque el día del diagnóstico tenía un 12% de HbA1c (menos mal que aquel día no tenía bendita idea de que lo era...). Poco a poco fui reduciendo la cantidad por prescripción médica. A finales del año pasado me ponía solo 4 o 3 unidades, dependiendo si al día siguiente iba a hacer deporte o no. NUnca me he puesto insulina rápida. Todo iba más o menos bien (supongo que en plena luna de miel) hasta principios de este año. Comencé a levantarme con 110/115 mg/dL. Eso me generaba mucha ansiedad porque me obligaba a reducir el desayuno. Poco a poco empecé a tener picos muy breves de 190 mg/dL tras las comidas. En resumen, la cosa empezaba a pintar mal y, lo peor, es que todo ello me amargaba la existencia... (verificaba la glucosa demasiadas veces, me obligaba a salir a caminar tras las comidas etc etc). Empecé a pensar que tenía que cambiar algo en mi alimentación pero no sabía cómo ni qué. Afortunadamente me topé con tu blog y....empecé a tirar del hilo. Hace 3 semanas que sigo una dieta cetogénica. El periodo de adaptación fue «duro» pero ahora me encuentro fenomenal (salvo algún dolor de cabeza de vez en cuando...¿falta de sal?) y muy contenta de haber tomado esta decisión (estoy entre 70mg/dL y 105 mg/dL a lo largo de todo el día, incluso tras las comidas y actualmente me pongo 2 o 1 unidad de basal por las noches).

    Esta pasada semana decidí hacerme una analítica para saber cómo iba, estaba preocupada sobre todo por el colesterol, que lo tenía en 250 (el total) en el mes de enero.
    Los resultados de la analítica de la pasada semana son estos:
    Colesterol totaL: 224mg/dL
    LDL: 83 mg/dL
    HDL: 128 mg/dL
    Trigicéridos: 67 mg/dL
    La analítica muestra un dato que me preocupa, de ahí el motivo de ponerme en contacto contigo. Tengo el ácido úrico en 5,8 mg/dL. He leído algunos artículos y parece ser que la causa puede estar en la carencia de glucidos en mi dieta. Según he leído, los cuerpos cetónicos entran en competencia con el ácido úrico y finalmente eliminamos por la orina aquellos y el ácido úrico permanece en nuestro cuerpo. Y es aquí donde necesito, por favor, tu consejo. ¿Qué hago? ¿Puedo puedo controlar esto para no llegar a tener complicaciones? Bebo más de dos litros de agua al día, mido 1,67 peso 51 kilos y tomo 60 gramas de proteína al día, camino bastante a diario y cuando puedo hago caminatas de 10 y 14 kilómetros... ¿qué más puedo hacer?
    Por otra parte, la microalbumina en orina es de 0.50 mg/dL.

    Muchísimas gracias de nuevo por el blog, por el tiempo que le dedicas a facilitarnos la vida y gracias de antemano por tu respuesta.

    Un afectuoso saludo.

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    1. No soy Jorge, pero el ácido úrico sube con frecuencia al seguir una dieta cetogénica, casi siempre durante las primeras 4 semanas antes de estabilizarse en valores incluso inferiores a los originales. Cuando te adaptes totalmente tu cuerpo no hará cuerpos cetónicos de "sobra".

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    2. Gracias por tu respuesta. ¿Qué tiempo suele ser necesario para ello?
      Aprovecho para hacerte otra pregunta: ¿Es normal que la cantidad de cuerpos cetónicos varíen de 2.7 mmol/L (a media tarde, por ejemplo) a 1.6 mmol/L antes de acostatarme? ¿Estoy cometiendo algún error en la dieta? Gracias.

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  8. Aquí otro con DB tipo 1 desde hace 15 años, glicosiladas entre 6,5 y 7 en todo este tiempo y constantes batallas con las incómodas hipos...hasta q leí el libro del Dr Bernstein y empecé con low carb. Tal cual se presenta en el estudio, glucemias mucho menos variables contrastadas con el Libre, HbA1C entre de 5,5 y 5,7 en las dos últimas determinaciones q recuerde, reduccion de un 40% en dosis de insulina rapida (la lenta casi igual) y una reducción brutal de las hipoglucemias...eso sí en la última visita al endocrino, bronca y malas caras incluyendo amenaza de tratamiento con estatinas!!! Analítica: colesterol total 219, LDL 136, HDL 64, TG 94. Y eso q era una chica joven... En fin

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  9. Jorge primero de todo agradecer tu atención:Necesito ayuda para iniciar la dieta low carb: Tengo 55 años,y 25 de diabetes tipus l.No consigo tener una glucemia regular,normalmente durante el día voy oscilando como una "montaña rusa".Glicosadas que no bajan de 7,4 o 7,6.
    ¿Como empiezo a reducir los hidratros y al mismo tiempo la insulina?.Por la noche utilizo lenta.En el desayuno y cena con rapida, y almuerzo con una mix.Muchas gracias.

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