miércoles, 3 de julio de 2019

CARRERA BOCA DEL INFIERNO 2019: Mi mejor marca, a pesar el calor... y de la edad!

 En el llano del Puente de Sil, seguido de Jesús Dallo y Marta Vidal,  que sería la vencedora en féminas de la 25K
Foto cortesía de Ramón Ferrer "Monrasin"

Carrera Boca del Infierno 2019
Mi mejor marca, a pesar del calor... y de la edad!

Domingo 30 junio 2019
Selva de Oza. Valle de Hecho

Distancia: 24 km
Desnivel: 1.400 m
Horario: 2 h 48 min
Mejor tiempo anterior: 2 h 52' en 2016.
2 h 54' en 2018 (con los aquiles tocados)
El track: Pinchando aquí


Hace justo un año del inicio de mi doble tendinitis de aquiles que se agravó en esta carrera y que luego me mantuvo apartado de poder correr todo el verano. No fue hasta unos meses más tarde, en octubre, cuando la Dra. Soriano me realizó tres sesiones de ondas de choque electro-hidráulicas, una semanal, que consiguieron curar esta lesión, que ya era una tendinosis y que no se curaba con el reposo.

Fue al final de otoño cuando puede volver a a trotar un poco y pude volver a sentir que podía dar zancadas como antes en la montaña. Posteriormente he recibido un par de sesiones extras, ante leves molestias, para que no fueran a más. Actualmente la cosa va muy bien. Y espero que siga así el resto de este verano. Crucemos los dedos.

El año pasado debí retirarme en plena carrera, para no agravar la inflamación. Pero continué hasta el final, consiguiendo un tiempo decente, sólo 2 minutos más lento que en mi anterior participación.
Este año, ya sin dolor, he podido disfrutar de esta preciosa carrera y he recortado en 4 minutos mi mejor crono en esta prueba... a pesar del calor y de ser cada año más viejo!

La ola de calor no pudo con esta mítica carrera, protegida por la sombra de la frondosa Selva de Oza. De hecho, el 90% de la carrera se realiza en la sombra. Sólo parte del tramo de la Calzada Romana discurre al sol, pero son sólo unos pocos minutos.



En la salida, foto de Monrasin

La carrera, en pocas líneas

Como voy haciendo en las carreras que repito, había memorizado algunos de los tiempos de paso del año pasado.
Aunque uno corre por sensaciones, viene bien saber si vas  marcando un buen crono o si vas quedándote atrás. En esta ocasión, como viene siendo habitual este año, fui poco a poco recortando mi mejor tiempo, lo cual me animaba y me permitía ir sin jader demasiado en las subidas ni arriesgar demasiado en las bajadas, a pesar de lo cual, tuve un vuelo sin motor del cual todavía me estoy recuperando.

Salida 9:00 AM:

Salíamos poco después de las nueve, para recorrer los primeros 2 km por la pista en ascenso que permite estirar el pelotón. Tras salir en cabeza dejé que en los primeros minutos me pasaron los primeros 20-25 corredores, que iban a un ritmo demasiado rápido para mantener. Al final de la pista entrábamos en un primer breve descenso por senda. Allí llegaba a los 10 min de la salida, unos 20-30 segundos más rápido que mi mejor tiempo previo. La cosa empezaba bien.

En breve, el 1º avituallamiento. Este año paré a beber en todos (aún sabiendo que cada segundo cuenta), previendo que el calor nos podría pasar factura. Más adelante, tras varios sube y baja, llegábamos, en el km 5,2 a la pradera del Puente de Sil, donde Monrasin suele colocarse para hacer fotos. Pasé por allí a los 31' 20", algo más de 1 min más rápido del tiempo memorizado. Tras esa pradera, Marta Vidal (la ganadora) me pasó en la subida posterior. Era increíble ver cómo esta chica seguía trotando donde otros sólo podíamos caminar. Menuda campeona...

Desde allí vienen varios subes y bajas de nuevo por un precioso bosque, hasta llegar al km 9, donde tras cruzar un barranco (1 h 04', 2 min de adelanto, bien) se inicia la senda final a la zona alta de Gabardito. Primero se camina, pero luego la ruta se suaviza y se puede trotar bien.
Se pasa por un avituallamiento en el km 10,66, por donde pasé con 1 h 22' 22" (este no lo tenía memorizado... Pero para el año que viene, sí). Luego la pista sigue subiendo por el bosque, trazando lazadas hasta alcanzar la cota 1.480 m en el km 12.
A partir de ahí la pista empieza a bajar hacia Gabardito y se puede alargar la zancada y disfrutar de esa zona de descenso suave. 



En la pradera del Sacadero, a los 5,2 km de la salida
Foto de Monrasín

En ese tramo de descenso en sombra por pista es donde me pegué la torta del día. Resulta que había una zona con muchas pequeñas piñas juntas, que hacían de rodamientos como si fueran canicas. Pisé sin darme cuenta sobre un montón de ellas y al hacerlas rodar volé como si hubiera pisado una piel de plátano. Caí de costado y rodé sobre la espalda antes de volver a ponerme de pie rápidamente y evaluar los daños.

Me había vuelto a abrir las cicatrices de las heridas que me había hecho sobre las palmas de las manos 4 días antes (al tropezar con una raíz subiendo a Respomuso).
Rápidamente y, mientras seguía corriendo, me las fui lamiendo para quitar la tierra e ir limpiándolas con la saliva..
Un amable corredor que en esos momentos me dio alcance, se puso a mi par y me ofreció el agua de su botellín para limpiar las heridas de las manos. Qué gente más maja, la verdad. Cogí un poco de agua para lavar las heridas y se lo devolví agradecido.

Lo que no sabía es que, por 7ª vez en los últimos 7 años, me había fisurado una costilla. ..
Ayyysssss.....
No duelen apenas tras el impacto. Duelen luego, al rato. Y especialmente a partir del 2º día. Noté el dolor al intentar quitarme las zapatillas tras la llegada.
Ahora cada día voy tirando de analgésicos para llevar mejor el dolor... ¿Cuántas semanas durará esta vez? La verdad es que es un incordio esto de caerte y tener dolores tantos días después... pero bueno. Es lo que tiene correr por montaña.


En la calzada romana
Foto de Monrasín

Tras el tramo de pista se sale por fin a la amplia pradera de Gabardito, en bajada, donde hay otro avituallamiento. Por allí pasé con 1 h y 40 min (con 1 min de adelanto de mi mejor tiempo) e inicié la bajada por la vertiginosa senda que te hace perder casi 600 m para salir luego a la carretera para llegar al avituallamiento del Puente de Santa Ana. Bajé ese tramo vertical con prudencia, para no caerme otra vez (ya no tendría palmas para apoyarme en otro vuelo...) y para guardar fuerzas para la calzada romana de después.

Llegaba al avituallamiento de Santa ana con 1 h y 53 min (con 2 minutos de antelación respecto a otros años). Me vi muy entero en el pequeño tramo que sube luego a cruzar la carretera para entrar en la Calzada Romana. Otros años he subido ese tramo con una gran sensación de cansancio, tras fundir las piernas en la vertiginosa bajada anterior.


Calzada Romana
Gracias por la foto Ramón! (Monrasin)

La Calzada Romana:

Este tramo es muy temido por el sol y el calor, pero realmente sólo una cuarta parte de dicho tramo es al sol (donde se pone Monrasín a sacar fotos), estando protegida por sombra la mayor parte de esta larga y suave subida.
Si puedes trotar durante la mayor parte de este tramo quiere eso decir que vas bien de forma y de ritmo, como así fue.
Al terminar este tramo y bajar a la carretera, se vuelve a cruzar por la pradera del tramo de ida (Sacadero), donde llegué con 2 h 19 min (4 min más rápido que mi mejor crono...). Bien, bien...

Volví a parar para beber algo antes de continuar. Quedaban los últimos 4 km, con varios sube y baja algo rompedores, pero que supe llevar bien, sin agotarme, manteniendo el ritmo.

Fotografía de Sergio Padura

En ese tramo de bosque se salía puntualmente al sol para cruzar algún barranco. En uno de esos lugares estaba situado el gran fotógrafo Sergio Padura, que pillaba a los corredores cruzando el río con un salto. Podía haber saltado el río para la foto, pero decidí parar a mojar la gorra y refrescarme para los últimos 20 minutos de carrera. Buena foto, Sergio!

Luego continué y aún le dio tiempo a Sergio a sacarme esta otra foto de debajo. Gracias por ambas fotos Sergio, eres un artista!

Fotografía de Sergio Padura

Los últimos 15-20 min fui a un ritmo estable, alegre pero sin pasarme. Sabía que bajaba seguro del objetivo de las 2 h y 50 min.
Al final llegué con un tiempo de 2 h y 48 min, unos 4 min más rápido que mi mejor marca en esta carrera, lo cual anima mucho, especialmente cuando uno va cumpliendo años (ya 48) y ve que consigue mantener los registros de años más jóvenes... e incluso mejorarlos.
¿Podré mantener esta forma más años? A ver...

Y esto ha sido todo.
La Boca del Infierno: Una carrera muy recomendable, haga el tiempo que haga, por su precioso trazado y su eterna sombra fresca en el corazón de la Selva de Oza.

Enhorabuena a toda la organización de la Boca del Infierno y al Club Asamún por todo su esfuerzo cada año... y por invitarme un año más!

Tenéis aquí toda la información de la carrera:


Y las CLASIFICACIONES de carrera, pinchando aquí

Jorge García-Dihinx Villanova



5 comentarios:

  1. Muy buenas Jorge, lo primero la enhorabuena por la carrera y la crónica y sobretodo por la labor divulgativa que realizas. Quería pedirte si fuera posible para cuando hagas la meteo para este finde si podías hacer una referencia al Triatlon de Valle de Tena que se realiza en Sallent de Gallego-Lanuza, a las 11 de la mañana del domingo , a ver si con suerte tenemos buen tiempo, un saludo y gracias!!!

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    1. Hola,

      la acabo de colgar y ahora te leo.
      Pinta domingo soleado y cálido, con 2 grados menos que el sábado, más caluroso

      Que vaya bien!

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  2. Enhorabuena Jorge, estás hecho un chaval, salud de hierro!
    Acabo de hacer el trekking del Vignemale con ascensión al mismo, quede gratamente sorprendido, me pareció espectacular, hay mucha belleza en todo el recorrido, tan verde y tanta agua! para combatir el calor e hidratarse.
    Quería preguntarte, por curiosidad mía, que tipo de calzado llevas cuando vas a la montaña a caminar, no a correr, que ya veo que llevas unos playeros con un gran colchón. Ejemplo, que calzado llevarias para hacer el trekking del vignemale sin contar que tengas que atravesar glaciares ni neveros.

    Saludos desde Asturias!

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    1. Hola Chema,

      el verano pasado no pude correr, sólo caminar (por los aquiles) y llevé las mismas zapatillas de montaña que llevo para correr. La suela tiene un agarre muy bueno.

      Llevo las Hoka One One Mafate Speed 2.
      Pero bueno, cualquier zapatilla de trekking será más robusta y protegerá más los tobillos además de comerse menos la suela en zonas de roca abrasiva.

      Hace años, cuando hicimos una ruta de varios días entre Bujaruelo-Gavarnie-Troumouse-Pineta-Ordesa llevé unas zapatillas de trekking más robustas, de media caña, de marca Salomon, pero no recuerdo el modelo.
      Son las que me llevé al trekking del Everest, con tejido gore-tex.

      No te puedo dar más detalles porque no recuerdo el modelo. Eran muy cómodas, de media caña, blandas, pero más para andar que para correr. Muy adherente la suela. Tejido gore-tex para cuando pasabas por charcos o pequeños ríos.

      Pero bueno, ahora podría ir sin problemas con las que voy a correr

      Un saludo

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  3. Viendo que eres una persona experimentada, quería saberlo solo por curiosidad. Muchas gracias por tu contestación, aportación y tiempo que empleas en el blog, es una maravilla, a parte que tienes buen ojo fotográfico y haces unas fotos excelentes. También hago esqui de travesia, aúnque en el cantabrico estamos más limitados.
    Gracias de nuevo, salud, materias primas y aire libre.

    Un saludo.

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