jueves, 26 de marzo de 2020

NUEVAS ARMAS CONTRA EL CORONAVIRUS: ¿PUEDE LA VACUNA DE LA TUBERCULOSIS POTENCIAR EL SISTEMA INMUNE DE LOS ANCIANOS Y DE SANITARIOS Y EVITAR EL COLAPSO DE LAS UCIS?




¿Puede la vacuna antituberculosa reforzar el sistema inmunitario de ancianos y de sanitarios  contra el nuevo coronavirus?


Os dejo aquí la traducción y resumen del artículo de  Jop de Vrieze de hace 3 días sobre esta nueva noticia esperanzadora, publicado en la revista Science.


Los hospitales universitarios en Nijmegen y Utrecht están administrando a los trabajadores de la salud una vacuna contra la tuberculosis (TB) para ver si los protege mejor contra el coronavirus. La vacuna contra la TB estimula el sistema inmunitario, por lo que los trabajadores de la salud involucrados podrían estar mejor protegidos contra la enfermedad Covid-19 y una infección en ellos podría ser más leve.

La vacuna se va a administrar a 500 trabajadores del hospital, y otras 500 recibirán un placebo. Ambos grupos serán monitorizados de cerca para determinar si la vacuna proporciona o no una mejor protección inmunitaria contra el coronavirus. Si resulta que funciona, todos los trabajadores de la salud en los Países Bajos podrían recibir la vacuna.

Investigaciones anteriores han observado que un estímulo del sistema inmunitario puede proporcionar más protección contra la gripe. Que esto también se pueda aplicar a otras infecciones, como la Covid-19, no está claro. Esa es la razón de esta investigación, como dice Mihai Netea, profesor de medicina interna experimental en Radboud, en Nijmegen. 

Los trabajadores de la salud que se infectan con el coronavirus podrían tener consecuencias importantes para el sistema de salud. Los hospitales esperan que la vacuna contra la tuberculosis pueda ayudar a mantener a su personal en pie.


Frenar la curva y/o aumentar la capacidad del Sistema Sanitario


Para evitar el colapso del Sistema Sanitario tenemos dos frentes en los que actuar:

1. Disminuyendo la velocidad de contagio para aplanar la curva: Con el aislamiento social por un lado y, por otro, mejorando el sistema inmune de los ancianos.

2. Aumentando la capacidad del Sistema Sanitario: Evitando bajas de sanitarios infectados por el coronavirus, aumentando su sistema inmunitario

Si conseguimos reforzar el sistema inmunitario contra el coronavirus en los ancianos, menos de ellos precisarán respiradores, ingresos en UCI (muy limitado) e ingresos hospitalarios (también limitados).

Y si conseguimos mejorar el sistema inmune de los sanitarios, menos de ellos cogerán bajas laborales y no se diezmará la capacidad del Sistema Sanitario.


Ahí entra esta nueva esperanza para luchar contra el virus: Mejorar la respuesta inmune de ancianos y de sanitarios 


Los investigadores en cuatro países van a comenzar un ensayo clínico de un enfoque poco
convencional para el nuevo coronavirus. Probarán si la vacuna centenaria contra la tuberculosis (TB), una enfermedad bacteriana, podría mejorar el sistema inmunitario humano, lo que le permitiría combatir mejor el virus que causa la enfermedad por coronavirus 2019 y, tal vez, prevenir la infección con por completo.
Los estudios se realizarán en médicos y enfermero/as, que tienen un mayor riesgo de infectarse con la enfermedad respiratoria que la población general, y en los ancianos, que tienen un mayor riesgo de enfermedad grave si se infectan.


Un equipo en los Países Bajos iniciará la primera de las pruebas esta semana. Cogerán a 1000 trabajadores de la salud en ocho hospitales holandeses que recibirán la vacuna (500), llamada bacilo Calmette-Guérin (BCG), o un placebo (los otros 500).

La vacuna BCG contiene una cepa viva y debilitada de Mycobacterium bovis, un primo del M. tuberculosis, el microbio que causa la tuberculosis. La vacuna lleva el nombre de los microbiólogos franceses Albert Calmette y Camille Guérin, quienes la desarrollaron a principios del siglo XX. La vacuna se administra a niños en su primer año de vida en la mayoría de los países del mundo, y es segura y barata, pero lejos de ser perfecta: previene alrededor del 60% de los casos de TB en niños en promedio.

Las vacunas generalmente aumentan las respuestas inmunitarias específicas hacia un patógeno concreto, con  anticuerpos que se unen y neutralizan a un tipo de virus y no a otros.

Pero se ha visto que la vacuna BCG también puede aumentar la capacidad del sistema inmunitario para combatir a patógenos distintos de la bacteria de la tuberculosis, según estudios clínicos y de observación publicados durante varias décadas por los investigadores daneses Peter Aaby y Christine Stabell Benn, que viven y trabajan en Guinea-Bissau.
Estos investigadores observaron que la vacuna prevenía aproximadamente el 30% de las infecciones con cualquier patógeno conocido, incluidos los virus, en el primer año después de su administración.

Una revisión de 2014 realizada por la Organización Mundial de la Salud concluyó que la vacuna BCG parecía reducir la mortalidad general en los niños. En una posterior revisión de 2016 fue un poco más positiva sobre los beneficios potenciales de BCG, pero decían que se necesitaban ensayos aleatorios.

Desde entonces, la evidencia clínica se ha fortalecido y varios grupos han dado pasos importantes para investigar cómo la vacuna BCG puede estimular el sistema inmunológico. Mihai Netea, especialista en enfermedades infecciosas en el Centro Médico de la Universidad Radboud, descubrió que la antigua vacuna BCG de la Tuberculosis puede desafiar el conocimiento de los libros de texto sobre cómo funciona la inmunidad.


Respuesta inmune Innata y Respuesta inmune Específica o Adaptativa

Cuando un patógeno entra en el organismo, los glóbulos blancos de la respuesta "innata" del sistema inmunitario lo atacan primero. Pueden manejar hasta el 99% de las infecciones. Si estas células fallan, llaman al sistema inmunitario "adaptativo" o "específico", y las células T y las células B productoras de anticuerpos comienzan a dividirse para unirse a la lucha.
La clave para esto es que ciertas células T o ciertos anticuerpos son específicos del patógeno y su presencia se amplifica más. Una vez que se elimina el patógeno, una pequeña porción de estas células específicas del patógeno se transforma en células de memoria que acelerarán la producción de células T y B la próxima vez que el mismo patógeno ataque. Las vacunas se basan en este mecanismo de inmunidad.

Se suponía que el sistema inmune innato, compuesto por glóbulos blancos como los macrófagos, las células Natural Killers (asesinas naturales) y los neutrófilos, no tenía esa memoria. Pero el equipo de Netea descubrió que la vacuna BCG, que puede permanecer vivo en la piel humana durante varios meses, desencadena no solo las producción de células B y T con memoria específica de Mycobacterium, sino que también estimula las células sanguíneas innatas durante un período prolongado.




Es la "Inmunidad entrenada", según la llama Netea y sus colegas. En un estudio aleatorizado controlado con placebo publicado en 2018, el equipo demostró que la vacuna BCG protege contra la infección experimental con una forma debilitada del virus de la fiebre amarilla, que se administraba en forma de vacuna. Se administraban virus de la fiebre amarilla, debilitados, a pacientes en las dos ramas del experimento. Unos con dosis de BCG previa y otros sin dosis previa de BCG. Y vieron que la viremia (cantidad de virus en la sangre) era inferior en los que habían recibido previamente el estímulo de la vacuna BCG.

Imagen de la izquierda












Junto con Evangelos Giamarellos, de la Universidad de Atenas, Netea ha realizado un estudio en Grecia para ver si la vacuna BCG podría  aumentar la resistencia a las infecciones en general en las personas mayores. Planean comenzar ahora un estudio similar en los Países Bajos. 

Aunque el estudio es aleatorio, los participantes probablemente sabrán si recibieron la vacuna en lugar de un placebo. La vacuna BCG a menudo causa una pústula en el sitio de inyección que puede persistir durante meses, lo que generalmente resulta en una cicatriz. Pero los investigadores no podrán ver en qué brazo del estudio (vacuna o placebo) se encuentra una persona.







Eleanor Fish, inmunóloga de la Universidad de Toronto, dice que la vacuna probablemente no eliminará por completo las infecciones por el nuevo coronavirus, pero es probable que disminuya su impacto en las personas. Fish dice que ella misma se tomaría la vacuna si pudiera conseguirla, e incluso se pregunta si es ético retener sus beneficios potenciales de los sujetos de prueba en el grupo de placebo.

Pero Netea dice que el diseño aleatorio es crítico: "De lo contrario, nunca sabríamos si esto es bueno para las personas". El equipo podría tener respuestas dentro de unos meses.

El problema es que, hacer bien el estudio, exige tiempo y tiempo es precisamente lo que no tenemos. Una ayuda de este tipo vendría bien si se pudiera aplicar en los próximos días y si se abasteciera con suficientes unidades de vacuna BCG a miles de ancianos y de sanitarios.

Al menos van surgiendo nuevas armas, aunque que llevará su tiempo instaurarlas.

Iremos viendo...

Jorge García-Dihinx Villanova

8 comentarios:

  1. Gracias por tus escritos. Sigue aportando algo de luz en estos tiempos difíciles, mientras llega la vacuna.

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  2. Gracias por la info y la nueva esperanza que transmite.
    Saludos Jorge

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  3. Me rechina el nombre dado a esas células que nos protegen "Natural killers" (asesinas naturales). Iba a decir benditas células, pero con ese nombre no me sale. ¿Se imaginan, por ejemplo, a la brigada forestal haciendo frente a una plaga de langosta saliendo en los medios: "la brigada asesina entra en escena...".
    No, lo que esas células son es "Natural protectors", células protectoras. Benditas sean.
    No sé si lo habrás leído ya, pero por si acaso te dejo el enlace a un artículo, hermoso y emocionante, escrito por otro pediatra, Aser García Rada: https://www.eldiario.es/tribunaabierta/Puedes-contar-conmigo_6_1009009132.html
    Es mi forma de hacerte llegar mi reconocimiento y gratitud por tanto esfuerzo.
    Juan A.

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  4. Hay un excelente investigador en la Univ de Zaragoza, que lleva tiempo trabajando en la vacuna de la tuberculosis; igual habría que pedirle opinión...

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  5. Un momento, este, de impotencia para la ciencia. Jorge García-Dihinx nos proponía en su entrada anterior algunos consejos para mantener en buen estado nuestro sistema inmunitario, basados en alimentación sana (comida de verdad, como dice él) y algunas plantas (saúco y equinácea), además de ejercicio. En este momento de pandemia con miles de personas muriendo y muchísimas más infectadas (muchas, demasiadas, entre el personal sanitario) ¿que costaría probar esta posible solución?: https://www.youtube.com/watch?v=Aj7EVjd70Qo

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    1. Te digo yo lo que costaría. Esfuerzo! Si a la gente le dices que la solución está en un comprimido, lo toma. Si la solución está en dieta y ejercicio... ¡Vamos a morir!
      Si la dieta es bocadillo de bacon queso, vale, si es brócoli... ¡Vamos a morir!
      La gente quiere solución a los problemas de forma cómoda y rápida. Mejor curar que prevenir si eso supone esfuerzo.
      En fin, transmito mi visión de la sociedad, sin más.
      Mucho ánimo, y un poco de suerte.

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  6. Hola Jorge. Te he enviado correo sobre posibilidad de proteccion contra el coronavirus con la vacina triple virica. Esa proteccion explicaria el porqué de la asintomstologia en niños, adolescentes y hasta una determinada edad. Lo estan estudiando en Nueva Zelanda, Australia y hasta la Asoc. Española de Vacunologia lo explica. Saludos

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