UN MAL CONTROL DE LA GLUCOSA SE RELACIONA CON MAYOR MORTALIDAD POR CORONAVIRUS EN DIABÉTICOS MAL CONTROLADOS
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Hace unos días, concretamente este pasado 1 de mayo, se ha publicado este estudio retrospectivo en la revista Cell Metabolism. En el se ve que los pacientes con Covid-19 con Diabetes Tipo 2 pre-existente, tuvieron mayor gravedad y mortalidad si sus niveles de glucosa en sangre estaban peor controlados que los pacientes con niveles de glucemia con mejor control.
Su título es:
Asociación entre el control de glucosa en sangre y gravedad y desenlace en pacientes con COVID-19 y diabetes tipo 2 previa
https://doi.org/10.1016/j.cmet.2020.04.021
Resumen del estudio:

La diabetes tipo 2 (T2D), una enfermedad crónica causada por la dieta, es tristemente muy prevalente en el mundo occidental, siendo una comorbilidad importante que confiere mayor riesgo de gravedad por la enfermedad COVID-19.
En este estudio recién publicado se ha mirado la cantidad de las intervenciones médicas requeridas y la mortalidad en pacientes con COVID-19 según el control de la glucosa en sangre de los pacientes.
En este caso, han realizado un estudio retrospectivo multicéntrico mirando los datos de 7.337 casos de COVID-19 en la provincia de Hubei, China, entre los cuales 952 tenían Diabetes Tipo 2 previa.
Los investigadores han descubierto que los pacientes con Diabetes Tipo 2 requerían más intervenciones médicas y tenían una mortalidad significativamente mayor, de 7.8% versus 2.7% y mayor incidencia de lesiones de múltiples órganos que los individuos no diabéticos.
Por otro lado, los autores vieron que un aceptable control de la glucemia (el azúcar en la sangre), con una variabilidad entre 70 y 180 mg/dl, se asoció con una mortalidad marcadamente más baja en comparación con los diabéticos cuya glucemia estaba mal controlada (límite superior de variabilidad glucémica superior a 180 mg/dl) durante la hospitalización.
Estos hallazgos proporcionan evidencia clínica que correlaciona un buen control de la glucosa en sangre mejorado con mejores resultados en pacientes con COVID-19 y Diabetes tipo 2 previa.
Copio algunas de las tablas del artículo:
Porcentaje de supervivencia en COVID-19 durante 28 días en pacientes con diabetes tipo 2 y sin diabetes tipo 2
Incidencia de mortalidad y otras complicaciones de COVID-19 en diabéticos y no diabéticos
Los pacientes con diabetes T2 tuvieron el triple de mortalidad, de shock séptico y más del doble de Síndrome Agudo Respiratorio Severo (ARDS)
Diferencias en las analíticas en pacientes con mal control de su glucosa o con adecuado control de su glucosa
Valores en rojo, en diabéticos mal controlados
A. Mayores niveles en sangre de glucosa en mmol/L (para pasar a mg/dl, multiplicar por 18)
B. Mayores niveles de Interleukina-6 (en relación con la respuesta inflamatoria, tormenta de citoquinas)
C. Menor número de Linfocitos (la linfopenia o linfocitos bajos es un factor de gravedad)
D. Mayores niveles de Proteína C Reactiva (CRP) como marcador de inflamación
E. Maor número de neutrófilos (otro reactante de fase aguda en relación con la inflamación)
F. Mayor nivel de LDH como marcador de respuesta inflamatoria
El azúcar disminuye nuestras defensas
¿Aún quieres darle un Aquarius a tu hijo cuando está con fiebre?No es el primer artículo en el que vemos cómo la respuesta inmune frente a las infecciones se deteriora con las elevaciones de glucosa. Incluso en personas no diabéticas (como muchas de las que estarán leyendo estas líneas) las subidas de glucosa en la sangre deteriora nuestra respuesta inmune frente a la infecciones.
Artículo:
The Effect of Short-Term Hyperglycemia on the Innate Immune System
Las subidas de azúcar en la sangre bajan nuestras defensas a muchos niveles:
La glucosa alta en sangre (hiperglucemia ) altera las defensas de las células inmunitarias, inhibe la migración de neutrófilos, la fagocitosis, la producción de superóxido y reduce su actividad antimicrobiana.
La hiperglucemia además aumenta la inflamación, los niveles de citoquinas y altera el equilibrio entre citoquinas inflamatorias y antiinflamatorias.
Las altas concentraciones de glucosa disminuyen la dilatación vascular y aumentan la permeabilidad durante las respuestas inflamatorias iniciales, posiblemente a través de la activación de la proteína C quinasa.
La hiperglucemia puede causar glicosilación de proteínas y alterar la estructura terciaria del complemento. Estos cambios inhiben la opsonización de bacterias mediada por inmunoglobulinas y la fijación del complemento a las bacterias y disminuyen la fagocitosis.
Las elevaciones en la glucemia (azúcar en la sangre) disminuyen nuestra respuesta inmune a muchos niveles. Eso nos debería de hacer reflexionar sobre la compra compulsiva de alimentos ultra-procesados, llenos de azúcar o el simple hecho de dar bebidas azucaradas a nuestros niños cuando tienen fiebre alta.
¿Que no quiere comer y sólo quiere agua?
Agua es lo que necesita. Agua, reposo y sueño reparador.
Si el azúcar baja sus defensas, el ayuno las aumenta. Cuando un animal enfermo no quiere comer, es precisamente para reforzar sus defensas.
No las bajemos con azúcar.
Las elevaciones en la glucemia (azúcar en la sangre) disminuyen nuestra respuesta inmune a muchos niveles. Eso nos debería de hacer reflexionar sobre la compra compulsiva de alimentos ultra-procesados, llenos de azúcar o el simple hecho de dar bebidas azucaradas a nuestros niños cuando tienen fiebre alta.
¿Que no quiere comer y sólo quiere agua?
Agua es lo que necesita. Agua, reposo y sueño reparador.
Si el azúcar baja sus defensas, el ayuno las aumenta. Cuando un animal enfermo no quiere comer, es precisamente para reforzar sus defensas.
No las bajemos con azúcar.
Estos días, en los escasos viajes semanales al supermercado, he visto gente con carros llenos de latas y botellas de bebidas azucaradas, zumos, donuts, galletas y otras comidas industrializadas ultra-procesadas, habitualmente llenas de azúcar añadido.
No sólo el azúcar es dañino para los diabéticos. También lo es para el sistema inmune de las personas "todavía no diabéticas".
Y no sólo es el azúcar lo que deberíamos reducir sino los alimentos de alto índice glucémico, que elevarán nuestra glucosa en sangre como el rayo.
En ese grupo se encuentran las harinas refinadas. Alimentos como el pan, la pasta, el arroz blanco, las galletas, pizzas, los cereales de desayuno, etc. El trigo comparte amilosa y amilpectina A. Esta última hace que la digestión de la harina sea ultra rápida, obteniendo una rápida subida de la glucosa en la sangre cada vez que tomamos pan u otros productos desde harinas refinadas.
No ocurre lo mismo con lo carbohidratos que vienen de las verduras, con muy poca cantidad de glucosa (entre 1 y 5 gramos de glucosa por cada 100 g de verdura, frente a los 49 g de glucosa por cada 100 g de pan).
La legumbre, con su amilopectina C, tiene una más lenta digestión y unos picos de glucosa muy suaves y elegantes, además de ser una buena fuente de proteína de origen vegetal. Los frutos secos son otra excelente fuente proteica, grasa y con muy poco aporte de glucosa, así como los aguacates, una excelente fuente de ácidos grasos mono-insaturados, magnesio, potasio y fibra.
Los alimentos de origen animal no tienen nada de glucosa
Pero si algún grupo de alimentos puede presumir de tener bajos niveles de glucosa, esos son los alimentos de origen animal.
Podríamos decir que prácticamente no tienen nada de glucosa y, en estos tiempo de Covid-19, son los que menos subirán nuestros niveles de azúcar en sangre, manteniendo una curva plana, estable. Además, están llenos de nutrientes.
De entre ellos, los huevos son considerados un súper alimento: Lleno de nutrientes, proteínas de alto valor biológico, omega 3 (DHA), ácidos grasos, colina, zinc, hierro, vitaminas del complejo B, vitamina A, luteína y zeaxantina, entre otros.
Y los pescados azules, especialmente los pequeños, como las sardinas, llenas de DHA, ácidos grasos monoinsaturados y proteínas.
Las carnes, tanto ave como carnes rojas, fuentes de proteínas completas, hierro, zinc y vitamina B12.
No estoy diciendo que tengamos que hacer una dieta carnívora al 100%. Podemos hacer una alimentación omnívora, completando los alimentos de origen animal, con productos de origen vegetal de bajo índice glucémico y llenos de nutrientes, principalmente verduras, hortalizas y frutos secos.
Protege tu sistema inmune reduciendo los almidones = cadenas de múltiples glucosas o llamados con el eufemismo de "carbohidratos complejos"
Las carnes, tanto ave como carnes rojas, fuentes de proteínas completas, hierro, zinc y vitamina B12.
No estoy diciendo que tengamos que hacer una dieta carnívora al 100%. Podemos hacer una alimentación omnívora, completando los alimentos de origen animal, con productos de origen vegetal de bajo índice glucémico y llenos de nutrientes, principalmente verduras, hortalizas y frutos secos.
Protege tu sistema inmune reduciendo los almidones = cadenas de múltiples glucosas o llamados con el eufemismo de "carbohidratos complejos"
Estos días en los que nuestro sistema inmune nos va a proteger más a unos que a otros de la infección COVID-19, intentar no subir nuestros niveles de glucosa en sangre será un arma más para fortalecernos frente al SARS-CoV-2, juntos con otras armas como dormir bien, exponernos al sol y reducir el alcohol.
Disfruta de todas las verduras que puedas, hortalizas, frutos secos, algunas legumbres y alguna fruta (no sus zumos) y nútrete con alimentos sin apenas azúcar y llenos de nutrientes, como son los huevos, pescados y carnes.
Come bien, duerme bien, haz deporte, exponte al sol y mantén la conexión con los tuyos.
Planta batalla a la Covid-19 con un buen sistema inmune
Jorge García-Dihinx Villanova
Pediatra Hospital San Jorge de Huesca, que no meteorólogo





























